Se salvó del Servicio Militar Obligatorio por dos números, pero se quedó con la espina clavada por todos aquellos que tuvieron que ir a pelear a las Islas Malvinas. Santos Laciar reunía condiciones para ser futbolista, pero Juanito Herrera horas antes de que Inglaterra hundiera el ARA General Belgrano, se envolvió con nuestra bandera y les dedicó el triunfo a los soldados con el Gobierno de Facto todavía en pie. » Tuve la posibilidad de alzar la voz con un país mirando por televisión«, recuerda en diálogo con Olé.
Falucho Laciar, ex campeón del mundo. (FOTO: Archivo)
-¿Ya tenías pensado dedicarle un hipotético triunfo a los pibes de Malvinas o la idea surgió espontáneamente arriba del ring?
-Si, llegué a México con la idea de jugarme todo por los muchachos. Sabía que estaban dando la vida por nosotros. Me envolví con la bandera y grité que el triunfo era para aquellos que estaban muriendo en Malvinas. Lo hice porque lo sentí.
-¿Sufriste represalias? ¿Sentiste miedo en algún momento?
-Sí, a los dos segundos me quitaron el micrófono y me bajaron del ring para que no hablara más. Aunque me pidieron que no lo hiciera, volví a mencionar el tema en la conferencia de prensa. No tomé dimensión del riesgo: estaba convencido de que si me pasaba algo era por hacer lo que sentía. Tuve la posibilidad de alzar la voz con un país mirando por televisión. El pueblo argentino estaba pendiente. Miedo no tuve, al contrario.
Crónica de la época sobre la pelea de Falucho Laciar en México. (FOTO: Archivo)
-¿Qué recordás de esa pelea que diste el 1° de mayo de 1982 frente a 13.000 espectadores en el estadio Carta Clara?
-Si había algo que tenía en la cabeza era que tenía que ganar: sabía que nos estaban haciendo pomada a nuestros pibes, que nos estaban matando gente en las Islas. Haber levantado la bandera argentina de esa manera fue más que interesante.
-Acá se decía que Argentina estaba ganando la Guerra de Malvinas…
-Allá decían la verdad. Me apagaban el televisor. No querían que mirara, pero yo estaba metido con lo que estaba pasando en mi país. Hablaba con mi madre a la distancia y ella me decía que estábamos ganando, pero era todo al revés.
Santos Laciar durante su etapa profesional. (FOTO: Archivo)
-Hubo 649 soldados que murieron en combate y más de 500 que se quitaron la vida al regresar. ¿Pudiste hablar con algún sobreviviente con el paso de los años?
-A muchos les contaron sus parientes lo que había hecho Falucho en México. Me agradecieron. No me hace sentir orgulloso lo que hice porque fue algo genuino. Siempre pienso en ellos. Muchos han quedado mal y a otros les han dado la espalda.
-En ese momento tenías 23 años. ¿Tuviste que hacer el Servicio Militar Obligatorio previamente?
-Te salvabas hasta el número 300 y a mi me salió el 298. Son cosas de la vida, no me tocó.
-Compartiste un ring con Diego Maradona, otro que siempre se acordó de los caídos…
-Esa persona y su padre fueron quienes más me agradecieron que haya puesto el pecho por los pibes de Malvinas. Tuve la posibilidad de conocerlos, abrazarlos. Diego me llamó en 1996 para organizar una pelea de exhibición conmigo. Cada dos minutos me preguntaba ‘si me cagaba o me animaba’. Hablamos con la Federación Argentina de Box y la hicimos en Córdoba. La gente se mató de risa. Fue muy lindo.
Diego Maradona con Santos Laciar. (FOTO: Proyecto Pelusa)
-Fuiste tres veces campeón del mundo en boxeo, pero antes estuviste cerca de ser futbolista…
-Jugué a la pelota hasta los 13. Un día me mandaron a hacer pesas con las piernas para que tuviese más potencia. Ahí entré a un gimnasio donde, casualmente, también daban boxeo. Me llamaba la atención, pero sólo miraba. Pasó el tiempo y uno de los entrenadores me encaró y me invitó a probar, pero me negué. No hablamos más. Un mes después se me acercó otro y me insistió nuevamente para que probara diciéndome que me podía servir para defenderme. Acepté sabiendo que mi mamá no iba a querer. De hecho, me sacó de todos lados. El que me ayudó fue mi padrastro, que me firmó las autorizaciones para que pudiera pelear. Gracias a Dios me fue muy bien.
-¿Cómo siguió tu vida después del retiro?
-Apenas dejé de pelear me tomé un año para pasar tiempo con mis hijas y mi mujer: llevarlas al colegio, compartir. Después se me dio por comenzar a entrenar chicos cuando varias autoridades me invitaron para que me conocieran de cerca. Finalmente, entre 1994 y 1995 empecé a ganar un sueldo y a ejercer formalmente dentro del gimnasio. Hoy, además, también doy charlas en Córdoba.
-¿Qué es lo que más te emociona de tu carrera?
-Haber levando la bandera argentina en cualquier parte del mundo sin hacerla quedar mal. Si tengo que hacer un balance mi carrera fue interesante: nunca perdí ante el límite. Cuando me tocó perder lo hice orgulloso porque fue de pie.
La carrera de Falucho Laciar en números
Santos Laciar (67) nació el 31 de enero de 1959 en Córdoba. Fue tres veces campeón del mundo en boxeo en dos categorías distintas, ganó tres años seguidos (1982, 1983 y 1984) el Premio Olimpia de Oro y se quedó con el Premio Konex de Platino en 1990. A lo largo de su carrera registró 79 triunfos, 30 de ellos por KO.
Santos Laciar recibe el Premio Konex. (FOTO: Fundación Konex)




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