Las aerolíneas estadounidenses United Airlines y Delta Air Lines suspenderán sus vuelos entre la Argentina y Estados Unidos entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, en el marco de las obras en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza Ministro Pistarini. De esta forma, la oferta de asientos y de la carga con el país del Norte se verá reducida en aproximadamente un 30%, algo que involucrará el posible aumento de precios.
Según datos de sistemas de gestión utilizados por agencias de turismo para la emisión de pasajes, no ofrecen butacas en ese período. Antes, United ya había retirado de la venta las tarifas más económicas para esas fechas.
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Delta confirmó a LA NACION que del 25 de octubre al 11 de noviembre se cancela el Atlanta-Ezeiza y el Nueva York- Ezeiza por los arreglos programados en el aeropuerto. Desde United no contestaron hasta el cierre del artículo.
En contraste, American Airlines, que opera vuelos directos a Miami, Nueva York y Dallas, mantiene por ahora su programación habitual en los sistemas de gestión. Lo mismo ocurre con Aerolíneas Argentinas y LATAM Airlines, que continúan con sus servicios sin escalas hacia Estados Unidos. Tampoco registran modificaciones, al menos por el momento, compañías europeas como Iberia y Air Europa.
Las alteraciones en la programación aérea responden al plan de obras anunciado por Aeropuertos Argentina, concesionario de la terminal, que prevé una inversión de US$110 millones. El proyecto incluye la rehabilitación de la pista secundaria 17-35 y la intervención en su intersección con la pista principal 11-29.
Durante el período de trabajos, la operación quedará limitada exclusivamente a la pista 11-29, que funcionará con una longitud reducida a 1850 metros, frente a los 3300 actuales. Esta restricción obligará a las aerolíneas a readecuar su programación, especialmente en el caso de aeronaves de mayor porte.
Las compañías tienen plazo hasta el 7 de mayo para informar la prefactibilidad de sus operaciones en esas fechas. Entre las alternativas posibles está el uso de aeronaves de menor tamaño o la derivación de vuelos a otros aeropuertos disponibles.
Una vez finalizadas, las obras permitirán incrementar la capacidad operativa del aeropuerto y ampliar el volumen de pasajeros. El plan de modernización se concentra principalmente en el denominado “lado aire” e incluye la construcción de la nueva plataforma Golf, con capacidad para siete aeronaves de fuselaje estrecho, la remodelación del sistema de balizamiento, la repavimentación de calles de rodaje y la incorporación de nuevos módulos de mantenimiento.
El proyecto, desarrollado en conjunto con el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna), también contempla mejoras en materia de sustentabilidad, como una planta de tratamiento de agua por ósmosis inversa y un sistema de abastecimiento energético renovable para cinco posiciones, en reemplazo de generadores diésel.
En el “lado tierra”, se ampliará en 1200 metros cuadrados la terminal de arribos domésticos, que sumará cinco nuevas puertas de embarque —hasta alcanzar un total de 12— y 3500 metros cuadrados adicionales de área de preembarque, con nuevos espacios comerciales, una sala VIP y un sector destinado a niños.
Asimismo, se renovará el sistema tecnológico de la terminal, con el recambio de más de 1700 equipos —incluidos puestos de check-in, self check-in, self bag drop y sistemas de control— preparados para operar con biometría.
Por último, en Aeropuertos Argentina Cargas se prevé concluir la Terminal Única de Courier (TUC), de 12.000 metros cuadrados, y ampliar el área de exportación de productos perecederos, que pasará de 4500 a casi 7000 metros cuadrados. Las obras se completarán con una nueva conexión vial hacia la autopista Riccheri para mejorar la circulación interna.





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