Lo que debía ser una ceremonia de cierre académico terminó también como una declaración de principios. En una noche atravesada por la emoción, los aplausos y el orgullo de la meta cumplida, la colación de graduados y graduadas de la Tecnicatura y la Licenciatura en Gestión Universitaria dejó un mensaje imposible de disimular: la universidad pública está en pie y decidió hacerse escuchar.

El acto reunió a egresados de la Universidad Nacional de Misiones y de la Universidad Nacional del Alto Uruguay, junto a autoridades, referentes gremiales, familiares y compañeros de trabajo. La ceremonia, que fue emitida en vivo por todas las plataformas de C6Digital, tuvo además un tono político e institucional muy marcado, en medio de un escenario nacional que mantiene en alerta al sistema universitario.

La rectora de la UNaM, Alicia Bohren, fue una de las voces más firmes de la noche. No solo celebró el logro académico de los trabajadores no docentes que llegaron a esta instancia, sino que dejó una definición que atravesó todo el acto: “La universidad no se apaga”. La frase no cayó en el vacío. Se instaló como consigna, como defensa y también como respuesta a un contexto de fuerte incertidumbre para la educación superior.

Bohren remarcó que la graduación tenía un valor especial porque muchos de los egresados son trabajadores de la propia universidad, compañeros de todos los días que hoy suman formación, herramientas y una mirada más sólida sobre el sistema que integran. En ese marco, sostuvo que haber transitado la carrera también les da otra capacidad para “defender la educación pública”, comprender sus leyes, discutir su sentido y asumir un rol más activo en una etapa crítica.

La Rectora también vinculó esa defensa con la jornada de visibilización que lleva adelante la comunidad universitaria por el financiamiento del sector. Y ahí dejó otra idea de fuerte carga simbólica: la universidad misionera sigue activa, movilizada y presente, con agenda académica, actividades institucionales







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