La aparición de pintadas con amenazas de posibles tiroteos y agresiones en instituciones educativas de Posadas generó preocupación en la comunidad y derivó en la activación de medidas preventivas. El caso incluye al Instituto Posadas, donde el Director de Estudio, David Osinski, confirmó la realización de denuncias y la implementación de protocolos, en un contexto que también impactó en la asistencia, con una concurrencia cercana al 60% de los alumnos durante la jornada.
Uno de los hechos se registró en el edificio donde funcionan el Instituto Posadas y el BAPAyC, además de otras instituciones en distintos turnos. Según explicó Osinski, la respuesta fue coordinada entre los equipos directivos para centralizar las actuaciones. “Se hizo la denuncia ya prácticamente en coordinación y en una sola línea”, indicó, en referencia al trabajo conjunto para avanzar en la investigación.
Tras la detección de las pintadas, se dio intervención a la Policía y al Poder Judicial, que activaron protocolos de actuación ante este tipo de situaciones. Esto incluyó presencia de efectivos en los ingresos, recorridas preventivas y notificaciones a las autoridades escolares.

Han estado haciendo las recorridas pertinentes en el horario de entrada”, sostuvo el directivo.
El impacto inmediato se reflejó en la dinámica escolar. La menor asistencia de estudiantes modificó el desarrollo de la jornada y obligó a reorganizar actividades. “Hoy la recepción de alumnos ha sido un tanto a un 60%, disminuyó un poco”, explicó. Además, se suspendieron eventos previstos y se registró la presencia de padres en los ingresos para acompañar a sus hijos.

Sobre el posible origen, se analiza la relación con contenidos difundidos en redes sociales que se replican entre estudiantes. “Es algo viral que se está dando en todas las escuelas”, afirmó Osinski, al tiempo que remarcó que no se puede descartar ninguna posibilidad.
No se puede minimizar de ninguna manera”, agregó, en relación a la necesidad de mantener medidas preventivas.
En paralelo, la fiscalía solicitó que las instituciones formalicen las denuncias para dar curso a las actuaciones correspondientes. Los equipos directivos acudieron a realizar las presentaciones mientras se intenta establecer el origen de los mensajes y si existe algún responsable identificado. Osinski señaló que “el resto es materia de investigación”, por lo que no se descartan hipótesis.
Ante este escenario, las instituciones reforzaron el trabajo con equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos, psicopedagogos y trabajadores sociales, con el objetivo de acompañar a los estudiantes y canalizar situaciones de inquietud. También se convocó a las familias para reforzar el seguimiento. “Lo elemental acá es estar atentos a todo lo que suceda”, expresó Osinski, quien indicó que se continuará con acciones de prevención y contención mientras avanza la investigación.





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