Los tres partidos sin triunfos que arrastraba y la victoria del sábado de Atlanta hicieron que Gimnasia de Jujuy compartiera la punta de la Zona B de la Primera Nacional. Por eso, el equipo debía dar una verdadera muestra de carácter en el Norte, en su lugar en el mundo. Y vaya que lo consiguió. Porque sacó adelante un partido chivo y se quedó con un duelo trascendental: 1-0 a un Temperley que acumula siete sin imponerse en el torneo.
Al Lobo Cachi lo cazan. Casi. Pero no. Es que Mauro apareció de manera sorpresiva para dejar los tres puntos en Jujuy. El delantero, que había ingresado un minuto antes desde el banco de suplentes, se hizo gigante en el área del Gasolero y sacó un remate al ángulo para desatar la locura de los hinchas y asegurar estar en lo más alto del grupo por al menos una fecha más.
Ojo, Gimnasia no la tuvo para nada fácil. Sintió el impacto del bajón futbolístico de las últimas jornadas y se terminó imponiendo por la jerarquía de su plantel y por la debilidad mental de un Celeste que sigue sin reaccionar en el campeonato. La victoria en el clásico con Los Andes fue contraproducente, ya que desde ese momento no volvió al triunfo. El ciclo de Nicolás Domingo, cada vez más cuestionado y bajo la lupa.
Luego de haberse puesto en ventaja, el Lobo se aferró al resultado. Trató de no quedar mal parado, de no rifar la pelota y de controlar las acciones de un duelo parejo. ¿El desequilibrio? Estuvo en el pie de Cachi, el héroe que no se apuna en la altura de la tabla.





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