La parroquia de Santa Rita, en Posadas, vive las últimas horas de preparación para sus celebraciones en honor a la santa, que se conmemora este viernes 22 de mayo, en tanto tendrá su día central con la peregrinación el domingo 24. Javier Alegre, párroco del santuario, habló con El Territorio sobre la intensa actividad litúrgica y comunitaria que se organiza en torno a la festividad.
“Los preparativos comenzaron hace días; venimos rezando la novena desde el 12 o 13 de mayo y ya estamos en la víspera”, explicó el sacerdote. La parroquia abrió sus puertas desde temprano con la primera misa a las 6 destinada a los servidores, y luego se celebran misas cada hora y media durante toda la mañana hasta el mediodía, cuando está previsto un bautismo. Por la tarde las celebraciones se reanudan a las 14 y seguirán con el mismo ritmo hasta cerca de las 20, cuando se cerrará la jornada.
A las actividades religiosas se suma una nutrida agenda de actos comunitarios. El sábado por la noche se realizará una serenata frente a la explanada del templo, con un espectáculo popular —“chamamesero”, según describió el padre Alegre— que arrancará tras la misa de las 19 y se extenderá hasta las 22. Tras esa programación, la imagen de Santa Rita será trasladada a la Catedral para preparar la procesión dominical.
El domingo, la procesión partirá a las 8 desde la Catedral, en la Plaza 9 de Julio —encabezada por el padre Jorge Bench— y concluirá en el santuario, donde se celebrará la misa central a las 10 con la participación del obispo Juan Rubén Martínez. “La misa es televisada por Canal 12 y la gente suele llegar antes del inicio; igualmente la esperamos si llegan unos minutos más tarde”, apuntó Alegre.
La festividad reúne peregrinos de distintos puntos: “Vienen de acá, de Paraguay y de otros lugares; las fiestas se ponen muy lindas”, dijo el párroco. Durante toda la jornada la parroquia permanecerá abierta para recibir a los fieles: confesiones, bendiciones, encendido de velas, entrega de estampitas y entrega de agua bendita forman parte de la tradición que congrega a familias y devotos.
Almuerzo popular y espíritu solidario
Una de las iniciativas más destacadas de este año será el almuerzo comunitario gratuito: se cocinarán alrededor de 400 porciones de arroz con pollo para invitar a quienes asistan. “Es sin cargo, gracias a la colaboración de gente de buen corazón que nos ayuda”, sostuvo el padre Alegre, que describió la decisión como una respuesta a la realidad de muchas familias que hoy atraviesan dificultades económicas.
Aunque reconoció que en otras ocasiones la comunidad ha buscado recaudar fondos, el párroco aclaró que la intención en esta edición es brindar alimento a quienes lo necesitan: “La iglesia no está para eso [recaudar]; cuando no hay para ayudar, nos duele el corazón. Hay gente que no tiene y a ellos hay que darles una mano”. Además, la parroquia colabora diariamente con Cáritas: los miércoles entregan mercaderías y mantienen un comedor que asiste a más de 50 familias.
Alegre explicó que el recorrido previsto para la procesión fue modificado respecto de años anteriores para evitar cortar tanto tiempo el tránsito en el centro de la ciudad. La comitiva pasará por calles como Bolívar, Francisco de Haro, Blas Parera y San Martín antes de llegar al santuario. “Antes se salía por Lope y Plane, pero ahora, por ser mano única, vamos por otro trazado”, indicó.
En la charla con El Territorio el padre Javier destacó el papel de la fe como sostén en tiempos difíciles. “La gente tiene mucha fe; no alcanza para ayudar a tanta gente que lo necesita, pero confiamos en la providencia de Dios y en la generosidad de las personas”, dijo. Recordó además el lema pastoral de este año: “ser instrumento de paz en lo cotidiano”, que, según explicó, guía las celebraciones y el trabajo pastoral con los más necesitados.
La jornada del domingo incluirá, además de la misa con el obispo, bautismos, una misa vespertina a las 16.30 y la clausura prevista entre las 19 y 20, momento que también coincidirá con la celebración de Pentecostés. Por la noche habrá una vigilia de adoración al Santísimo y un momento de festejo con los niños de catequesis.
“Nos alegra vivir estos días y acompañar a la gente”, concluyó el párroco, quien pidió paciencia ante la gran afluencia de fieles y agradeció la colaboración de voluntarios y vecinos. La comunidad parroquial invita a todos a participar con respeto y solidaridad en una celebración que combina devoción, servicio y encuentro comunitario.




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