
El religioso expresó su deseo de que “el mensaje sea escuchado por el presidente y su gabinete”, y remarcó la necesidad de promover el diálogo y dejar atrás “la cultura del odio a través de las redes sociales”.
Barros también hizo referencia a la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel durante el ingreso del gabinete nacional a la Catedral Metropolitana y aseguró que el mensaje de la Iglesia apunta a una realidad social cada vez más compleja.
“Es un momento con mucha gente que no da más, mucha gente caída en el camino, que no puede levantarse”, afirmó.
Además, mencionó las dificultades que atraviesan ancianos, niños, personas con discapacidad y trabajadores precarizados que perdieron sus empleos.
“Hay mucha gente que no puede más y exige de la dirigencia política una actitud distinta”, concluyó.





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