Treinta años pueden ser un número o una vida. Para Olé significan tres décadas contando historias de pasión, gloria, derrotas, locuras y hazañas deportivas. Para Sergio Martínez representan lo mismo: una vida arriba del ring, con un récord oficial de 57 ganadas (32 KO), 3 perdidas (2 KO) y 2 empatadas. Porque mientras el diario festeja sus 30 años, quien fuera campeón mundial superwelter (CMB y OIB) y mediano (CMB y OMB) también puede mirar hacia atrás y ver tres décadas de boxeo, sacrificio, viajes, títulos mundiales y noches eternas que quedaron marcadas para siempre.
A los 51 años, Maravilla sigue teniendo el fuego intacto. El 11 de abril volvió a subirse a un ring y venció por puntos al luchador de MMA Nicolás “El Picante” Ryske en el estadio de Argentinos Juniors. En teoría, esa pelea pudo ser la última. Pero ni él mismo parece convencido de eso…
-Después de la pelea con El Picante Ryske dijiste “creo que esto es todo”. ¿Sentís que realmente fue el retiro?
-Dije “creo que esto fue todo”, sí… pero el problema es que no me siento retirado. Cuando llega el día del combate yo llego bien físicamente, descansado, y después de 10 o 15 días de dolores en la rodilla izquierda empiezan a calmar. Entonces vuelven las ganas de hacer otra exhibición, otro combate. Por eso dije “creo”. Porque una parte mía dice “ya está, tengo 51 años”, pero otra todavía quiere boxear.
Video: Olé.
-O sea que no cerrás la puerta…
-No. Lo que sí creo que terminé es lo de pelear por ranking o por títulos. Pero si aparece una pelea divertida, tentadora, algo que me haga pasarlo bien, podría hacerlo. Los golpes son los mismos, las ganas del rival de ganarte son las mismas. Y eso me sigue gustando.
-¿Qué tendría que aparecer para convencerte?
-Y… ¿quién puede aparecer? Jake Paul está en otra cosa, Logan Paul también. Mayweather y Pacquiao son otra liga. Entonces pienso: Chávez Junior únicamente.
«Resistencia», uno de los tatuajes de Maravilla.
-¿Te gustaría volver a pelear con Chávez Jr., como en la del 2014?
-Sí, claro. Sería pasar un buen momento arriba del ring con él. Y además es una pelea que tiene historia. La gente se acuerda muchísimo de aquella pelea en Las Vegas.
-La del “salí de ahí, Maravilla”.
-Esa noche fue impresionante. El cariño de la gente ahí fue una locura.
Chavez v. Maravilla en Las Vegas 2012. ¿Se reedita?
-¿Existe la posibilidad concreta de otro combate con Chávez Jr.?
-Llamaron del equipo de él y ofrecieron eso. Ahora, Junior es una lotería. Hoy te dice que sí y mañana desaparece. Pero sería la única pelea por la que agarraría viaje.
Entrevista de Sergio Stuart, Olé.
-¿Te quedó algo pendiente en el boxeo profesional?
-Y… me hubiese gustado volver a pelear por un título del mundo. Ese era el objetivo cuando volví. Pero hubo manejos de mi manager que me perjudicaron muchísimo. La chance estaba, se había hablado, y al final terminó pasando otra cosa.
-¿Ahí sentiste que ya no valía la pena seguir buscando otra pelea?
-Claro. Porque mi gran objetivo era pelear por el Mundial (mediano AMB). Después terminé haciendo exhibiciones y peleas sin récord, pero el objetivo importante era ese. Igual, también entendí que arriba del ring seguía disfrutando muchísimo.
-¿Qué es lo más difícil de retirarse?
-La palabra retiro es horrible. Porque está buenísimo boxear. Si vos me hubieses visto en los últimos tres o cuatro combates, la alegría con la que subía al ring… A mí me divierte mucho boxear.
-¿Incluso más allá de la pelea?
-Claro. El proceso también. Tener una pelea dentro de tres meses y decir “tengo 12 semanas para prepararme, bajar de peso, entrenar”. Eso me encanta. La estructura de mi vida me la dio el boxeo.
-¿Por eso entendés tanto a los deportistas que la pasan mal tras el retiro?
-Totalmente. Cuando perdés esa estructura aparecen los problemas. Ahora entiendo perfectamente por qué muchos deportistas se hacen pelota después de dejar. Porque tu vida pierde sentido.
Maravilla, en el 2013, tras ganarle a Murray en Vélez.
-Y además convivís con dolores físicos hace años.
-Sí, claro. Rodillas, hombros, todo. Pero uno se acostumbra. ¿Estaría buenísimo no tener dolores? Sí, obvio. Pero el dolor sigue estando igual, entonces decís: “Bueno, con esto y todo voy a entrenar”.
-En tu caso las piernas siempre fueron fundamentales.
-Claro. Yo no peleo, yo boxeo. Necesito las piernas. Si me perjudicás las piernas, me liquidás el boxeo. Y mis rodillas quedaron destruidas después de tantos años corriendo y entrenando.
-Después de 30 años de carrera, ¿te arrepentís de algo?
-No me arrepiento de nada. Lo haría todo de vuelta. Cambiaría cosas, sí, pero con el diario del lunes. Lo que sí pienso mucho es en la alimentación.
Maravilla sigue dando clases.
-¿Por qué?
-Porque descubrí hace muy poco cómo alimentarme realmente bien. Si hubiese sabido esto antes, habría tenido cinco años más de carrera, tranquilamente. Y no porque gastes más plata, sino porque aprendés qué te hace bien y qué no.
-¿Sentís que hoy te cuidás mejor que cuando eras campeón del mundo?
-Muchísimo mejor. Hoy tengo hábitos que antes no tenía ni idea. Descubrí una manera de alimentarme que me cambió completamente el rendimiento físico.
Sergio Martínez.
-En estos 30 años, ¿cuál fue el combate más importante de tu vida?
-Contra Richard Williams, en Inglaterra, en 2003. Ese fue el verdadero punto de inflexión de mi vida. Ahí sentí por primera vez que podía ser campeón del mundo.
-¿Y la derrota que más te dolió?
-La pelea con Miguel Cotto en el 2014. Esa me dolió muchísimo.
-También hubo momentos inolvidables con la gente, que te quiere…
-Sí, uno que jamás me voy a olvidar fue la pelea con Martin Murray en Vélez. Llovía por todos lados, caía agua arriba del ring, pero la gente seguía ahí. Fue una de las cosas más emocionantes que viví en mi vida.
-¿Te sorprende todavía el cariño de la gente?
-Muchísimo. La gente me demuestra un cariño increíble y yo siento que lo único que hice fue ser boxeador. Pero veo cómo se emocionan conmigo y eso me emociona a mí también.
Video: Olé.
-Olé cumple 30 años y vos también llevás 30 años de carrera. ¿Qué sentís al mirar para atrás?
-Y… siento que viví muchas vidas dentro del boxeo. Hubo sacrificio, dolores, títulos, derrotas, noches increíbles. Pero sobre todo, hubo pasión. Y mientras siga teniendo ganas de subir a un ring, aunque sea para una exhibición, creo que eso no se termina nunca.
Maravilla a futuro: gimnasios y sonidos
Maravilla atraviesa una etapa lejos del boxeo profesional, pero, activo, igual se claza los guantes. Instalado gran parte del año en España, el bonaerense está enfocado en su cadena de gimnasios, Método Maravilla, proyecto que suma tres sedes, la nueva en Valencia.
Entrevista de Sergio Stuart, Olé.
“Querían hacer un gimnasio que tuviera mi manera de ver el boxeo, mi parte técnica, táctica y estratégica. Me convencieron y está funcionando una barbaridad”, le dio a Olé.
El proyecto nació junto a dos socios españoles y ya apunta a expandirse por distintas regiones del país. Incluso, Maravilla aseguró que el plan también contempla llegar a la Argentina en el corto plazo. “Seguramente el año que viene estaremos yendo para allá”, adelantó.
¿Su método? “A los profesores los voy guiando yo, les enseño la manera en que veo el boxeo”, dijo.
En paralelo, Maravilla admite que la actuación quedó un poco relegada, pese a que compró un teatro en Madrid. “ Paré un poco porque estoy viajando constantemente. No tengo tiempo de preparar nada, aunque es algo que me apasiona muchísimo”.
Pero entre tantos proyectos apareció una nueva obsesión… “Tengo muchas ganas de comenzar a hacer música electrónica”, confesó. “ No canto ni toco instrumentos, pero ya empecé un curso para aprender a manejar máquinas que hagan música”. Completo.
Video: Maravilla y el medallero de sus peleas
Entrevista Sergio Stuart, Olé.
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