
El Boleto Oncológico Misionero se afianza como una herramienta fundamental para garantizar el acceso a los tratamientos en toda la provincia. El beneficio alcanza a entre 800 y 900 pacientes que se encuentran actualmente activos en el programa, mientras que unas 1.200 personas accedieron al sistema desde su implementación. La responsable del Servicio Social del Instituto Misionero del Cáncer (IMC), Silvina Herrera, precisó estos datos en referencia al alcance de la iniciativa.
En diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones, Herrera destacó que el acceso al boleto impacta directamente en la continuidad de las terapias, especialmente en pacientes del interior provincial: “Gracias a esta ley, los pacientes pueden acceder y sostener sus tratamientos”, señaló. Además, detalló que la mayoría de quienes se atienden en el IMC no cuenta con cobetura social y que cerca del 70% de la población asistida utiliza el boleto.
La referente remarcó que el beneficio está destinado a pacientes con o sin obra social, e incluye traslados urbanos, interurbanos y de corta, media y larga distancia; al tiempo que contempla la ampliación del beneficio para un acompañante, por indicación médica. Según explicó, esto resulta fundamental para quienes deben viajar desde localidades alejadas hacia Posadas u otros centros de atención.
Controles, tratamientos y seguimiento médico
El beneficio también contempla a quienes finalizaron quimioterapia, radioterapia o braquiterapia y continúan bajo seguimiento médico. “Los pacientes que ya finalizaron los tratamientos pueden tener, en algunos casos, hasta cinco años o más de controles estrictos”, indicó. Según explicó, cada situación es evaluada de manera individual por médicos y trabajadores sociales. “Realizamos un análisis caso por caso para conocer la necesidad médica, clínica y social de cada paciente, y en función de eso se extiende el beneficio para que puedan acceder a sus controles”, sostuvo.


Herrera subrayó que el acompañamiento familiar forma parte del proceso terapéutico y administrativo de cada paciente. “Siempre esperamos que los pacientes vengan acompañados, tanto para los tratamientos como para recibir la indicación médica y realizar la gestión de la medicación y otros trámites”, afirmó.
En cuanto a la frecuencia de uso, señaló que quienes atraviesan tratamientos activos pueden requerir viajes semanales, mientras que los pacientes en etapa de control suelen asistir de manera mensual o trimestral. Entre las zonas más alejadas desde donde llegan mencionó a Puerto Iguazú, Bernardo de Irigoyen, El Soberbio y distintas localidades del norte misionero.


Un sistema que facilita el acceso a la atención oncológica
Sobre el trámite, Herrera indicó que los pacientes que se atienden en el IMC reciben el formulario directamente en consultorio, mientras que en hospitales públicos de nivel III, la documentación se encuentra disponible a través de los servicios sociales y administrativos. En el ámbito privado, los formularios pueden descargarse desde la página del Ministerio de Salud Pública o retirarse personalmente en las oficinas correspondientes.
Finalmente, la responsable del Servicio Social insistió en la importancia de difundir el alcance de la medida, ya que aún se registran situaciones en las que algunos choferes o guardas desconocen su vigencia y solicitan documentación que no corresponde, como el Certificado Único de Discapacidad (CUD), al que definió como un trámite “paralelo y diferente”.




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