Misiones
La capacidad inicial será para doce residentes
La Fundación Reto a la Vida inauguró una casa para mujeres en Eldorado

Ante la creciente demanda de espacios destinados a mujeres con consumos problemáticos, la Fundación Reto a la Vida inauguró una nueva residencia en Eldorado. El dispositivo busca ampliar la respuesta institucional en Misiones, donde hasta ahora la atención con alojamiento para mujeres se concentraba en la sede ubicada en Posadas.
“Para nosotros esta apertura significa un sueño cumplido, porque en un momento fue un proyecto y hoy ya es un hecho. Esto implica ampliar el abordaje ante un problema creciente en nuestra sociedad. Surgió a raíz de que la casa que tenemos en Posadas se encontraba desbordada y había una lista de espera importante, debido a que cualquier caso que llegaba a Fundación Reto desde distintos puntos de la provincia terminaba desembocando en el único lugar que teníamos para hospedar a mujeres con problemas de consumo”, expresó José Ríos, responsable de la Fundación Reto a la Vida en Eldorado.
La nueva sede funciona en el kilómetro 10 de Eldorado, sobre calle Juramento 2921. El espacio comenzó a operar con una capacidad inicial para doce mujeres, aunque la infraestructura permitirá albergar entre 25 y 30 residentes cuando alcance su funcionamiento pleno. Además, los ingresos se realizarán de manera gradual para acompañar los procesos de adaptación y abstinencia. A pocos días de la inauguración, la institución ya recibió las primeras consultas de personas interesadas en acceder al dispositivo.
“Esta casa va a recibir a personas de cualquier punto de la provincia porque, al haber pocos lugares, la gente se mueve desde otras localidades e incluso desde los países aledaños. El proceso de admisión cuenta con una serie de entrevistas. En la primera se logra conocer el problema, determinar si es un caso que podemos abordar y se solicita la documentación personal, el DNI y análisis previos para conocer el estado clínico de la persona”, detalló.
Una vez completadas las entrevistas, la presentación de la documentación requerida y los estudios médicos solicitados por la institución, se concreta el ingreso a la residencia. A partir de ese momento, las mujeres reciben un acompañamiento centrado en la contención y en un abordaje espiritual, que incluye el contacto con personas que atravesaron situaciones similares, lograron rehabilitarse y actualmente forman parte del equipo de trabajo. La permanencia estimada oscila entre un año y medio y dos años, aunque ese plazo puede extenderse cuando la residente o la institución consideran que aún necesita continuar con el proceso.
“Lo que podemos observar es que las personas con consumos cada vez son de menor edad. No quita que estemos abiertos a cualquier tipo de edad, siempre y cuando no sean tan chicos. Calculamos desde los 15 o 16 años, más o menos, y con autorización de un tutor o de sus padres pueden ingresar”, señaló el encargado de la Fundación Reto a la Vida en Eldorado.
Por otra parte, la residencia no cuenta con profesionales que trabajen de manera exclusiva dentro de la casa. Sin embargo, la institución articula con equipos externos y organismos vinculados al abordaje de los consumos problemáticos, entre ellos Sedronar y el hospital Samic. Mientras tanto, las tareas cotidianas dentro del espacio están a cargo de personas que atravesaron situaciones de adicción, lograron recuperarse y actualmente participan en las actividades de acompañamiento y contención que brinda la fundación.
“Los principales desafíos que implica sostener esta residencia siempre van a estar vinculados al factor humano, porque es muy importante que la persona esté contenida, cuidada y acompañada. Podés tener un espacio físico hermoso, muchas camas y mucho lugar, pero si no hay una persona dedicada al cuidado del adicto es imposible, porque esto es algo de 24 horas”, sostuvo Ríos.
Por último, el responsable de la sede local consideró que la fe cumple un papel indispensable dentro del tratamiento que ofrece la fundación. Para la institución, las adicciones, al igual que otras problemáticas que atraviesan las personas, pueden estar asociadas a situaciones de dolor que fueron canalizadas mediante el consumo y que continúan afectándolas con el paso del tiempo.
También subrayó que todas las personas que trabajarán dentro de la residencia serán mujeres, por lo que el acompañamiento y la atención cotidiana de las residentes quedarán a cargo exclusivamente de personal femenino.
“Mi esposa Marcela va a estar a cargo, en principio, de la casa para mujeres. Ella y un equipo de trabajo proveniente de Posadas, con experiencia en el acompañamiento de mujeres con problemas de consumo, estará llegando durante esta semana. Es un desafío mantener el personal y el factor humano para que más personas puedan ser ayudadas”, concluyó.
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