La licenciada Antonella Hobecker analizó los errores más comunes al alimentar a los adultos mayores. Explicó por qué la sopa de sobre es «un enemigo», cómo reemplazar la sal con trucos de cocción y la urgencia de mantener los ejercicios de fuerza.
Sumar años es inevitable, pero lograr que esos años vengan acompañados de autonomía, energía y salud es el verdadero desafío de la medicina moderna. Para abordar este eje fundamental, la licenciada en Nutrición Antonella Hobecker (M.P. 520) participó como invitada en el programa Punto de Vista (conducido por Sabrina Spinelli y Martín Souza por la plataforma C6Digital), donde derribó mitos muy instalados sobre la alimentación en la tercera edad.

«El objetivo de la nutrición en esta franja de la población no es solo la expectativa de vida, sino la calidad de vida: años bien vividos. Buscamos prolongar lo más posible la autonomía y evitar la fragilidad o la dependencia», definió la especialista, remarcando que es un error creer que porque el adulto mayor se mueve menos, debe comer menos.
- El gran peligro oculto: Desnutrición y deshidratación
Hobecker advirtió que en la tercera edad se suele registrar una alarmante falta de apetito, lo que deriva en cuadros de malnutrición tanto por déficit (ancianos frágiles o extremadamente delgados) como por exceso (sobrepeso por sedentarismo, que no significa estar bien nutrido).
Para revertir esto, la profesional recomendó:
Fraccionar la dieta: Realizar cuatro comidas diarias en porciones más pequeñas para estimular el apetito.
Monitorear los líquidos: Los adultos mayores pierden la sensación de sed y sus signos de deshidratación están «camuflados» respecto a los jóvenes. En invierno es vital ofrecer agua, infusiones y caldos de manera activa.
- Masa muscular: El entrenamiento de fuerza es la prioridad

Ante las consultas de la audiencia sobre si sirve hacer músculos a edades avanzadas, la nutricionista fue categórica:
«Súper importante. A partir de los 30 años la masa muscular empieza a disminuir, pero de los 60 en adelante el proceso es mucho más rápido».

Para frenar este deterioro, Hobecker prescribió combinar una alimentación rica en proteínas animales (de alto valor biológico) junto con actividad física de fuerza, adaptada por profesionales a las capacidades de cada paciente (incluso con repeticiones cortas o pesos mínimos a domicilio):
«Cualquier movimiento, caminata, danzas o guía kinesiológica es beneficiosa, pero la fuerza siempre es la mejor».
- Adiós al mito del «todo hervido»: Texturas y sabores sin sal
Otro de los grandes problemas en la tercera edad es la salud bucal y la pérdida de piezas dentales, lo que lleva a las familias a ofrecer únicamente alimentos hervidos o purés, desmotivando al anciano a la hora de comer.
Alternativas a la sal: En pacientes hipertensos, para evitar que la comida «no tenga gusto a nada», la licenciada aconsejó utilizar condimentos aromáticos (tomillo, orégano) y priorizar las cocciones al horno o a la plancha, que realzan los jugos naturales del alimento.
El dilema de la carne: Para los abuelos a los que les cuesta masticar, recomendó no retirar la carne (para evitar anemias y caídas de proteína), sino cambiar la estrategia:
«A veces compramos cortes magros que son secos y duros. Es mejor usar un corte con más colágeno, como el osobuco, bien hervido y desmenuzado, o procesar los alimentos sin llegar a hacerlos una pasta, estimulando siempre la masticación».

- Alerta invierno: Las sopas de sobre, «el enemigo»
Con la llegada del frío, el consumo de vegetales suele desplomarse porque se los asocia únicamente a las ensaladas. Hobecker recordó que las verduras conservan su valor nutricional si se consumen hervidas, al horno o al vapor, siendo esenciales para aportar la fibra que combate la constipación y regula el colesterol.
Sin embargo, lanzó una advertencia tajante contra los productos industriales de preparación rápida:
«La sopa de sobre es un enemigo de los nutricionistas y de todo el mundo. Tienen muchísimo sodio concentrado. Hay que evitar los enlatados, los ensobrados y los ultraprocesados; en esta población, todo lo que sea casero y orgánico siempre es lo mejor», alertó.

Dónde consultar
Para quienes deseen profundizar en planes alimentarios personalizados para todas las edades, la licenciada Antonella Hobecker atiende en el centro interdisciplinario Metamorfosis Posadas, ubicado en la Avenida Centenario casi Bermúdez de la capital provincial.





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