Cada 15 de junio se celebra el Día del Bioquímico, una fecha que invita a reconocer el trabajo de los profesionales que, muchas veces lejos de la mirada de los pacientes, cumplen una función esencial dentro del sistema sanitario. En ese marco, el bioquímico Javier Marx, actual coordinador de la Red de Laboratorios de Misiones, reflexionó sobre el presente y el futuro de la profesión, el impacto de los laboratorios en la atención de la salud y los desafíos que enfrenta el sistema público.
Con 15 años de trayectoria en el Hospital SAMIC de Puerto Iguazú, una Maestría en Salud Pública y Enfermedades Transmisibles, docente en la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM, una especialización en Microbiología en curso y un Doctorado en Epidemiología en Brasil, Marx combina la experiencia asistencial, académica y de gestión en una profesión que considera fundamental para la toma de decisiones médicas.
“Hoy la salud se aborda desde equipos multidisciplinarios y el rol del bioquímico es clave. Más del 70 por ciento de las decisiones médicas se toman en función de resultados de laboratorio clínico o microbiológico”, señaló. En ese sentido, explicó que los estudios permiten conocer parámetros internos del paciente que muchas veces no presentan manifestaciones clínicas visibles y aportan información indispensable para confirmar o descartar diagnósticos, monitorear tratamientos y prevenir enfermedades.
Aunque suele desarrollarse detrás de escena, la labor bioquímica tiene una influencia directa en la calidad de atención que recibe cada paciente. “Muchas veces las personas no conocen quién está detrás de un resultado de laboratorio. Tal vez nos ven al momento de la extracción de una muestra o trabajando frente a un microscopio, pero nuestro aporte es mucho más amplio. Un análisis correctamente realizado puede orientar un diagnóstico, detectar una enfermedad a tiempo o evaluar si un tratamiento está funcionando adecuadamente”, explicó.
Para Marx, el laboratorio ocupa un lugar estratégico en todo el proceso de atención sanitaria. No solo permite detectar enfermedades antes de la aparición de síntomas, sino también confirmar sospechas diagnósticas y acompañar el seguimiento de los pacientes. Además, destacó que la información generada por los laboratorios constituye una herramienta fundamental para la vigilancia epidemiológica y para la planificación de políticas públicas de salud.
La bioquímica, sin embargo, trasciende ampliamente los análisis clínicos. El profesional recordó que los bioquímicos también desarrollan tareas en áreas como bromatología, análisis de alimentos, medicina transfusional, investigación científica, industria farmacéutica, laboratorios ambientales y veterinarios, fertilización asistida y docencia universitaria, entre muchas otras.
Respecto a los avances tecnológicos, señaló que la profesión ha experimentado una transformación notable durante los últimos años. Equipos automatizados de última generación, técnicas de biología molecular y sistemas informáticos especializados permiten obtener resultados cada vez más rápidos y precisos. A ello se suman las nuevas herramientas vinculadas a la inteligencia artificial, que comienzan a incorporarse progresivamente a los procesos de laboratorio.
No obstante, considera que el verdadero valor sigue estando en las personas. “La tecnología es una herramienta extraordinaria, pero siempre destaco la importancia de la formación continua. Los colegas se capacitan permanentemente para garantizar resultados confiables y aportar criterio profesional en cada situación”, afirmó.
Desde su rol como coordinador jurisdiccional, Marx trabaja diariamente en el fortalecimiento de la red provincial de laboratorios. El objetivo es garantizar respuestas oportunas y de calidad en todos los niveles de atención, favoreciendo la comunicación entre los distintos servicios, la unificación de criterios de trabajo y la optimización de los sistemas de derivación de muestras.
“Más del 80 por ciento de la población misionera depende de la salud pública y, algo muy importante, confía en ella. Nuestro desafío es seguir fortaleciendo la red para que cada persona pueda acceder a diagnósticos de calidad sin importar dónde viva”, sostuvo.
Entre las acciones que actualmente se desarrollan, se encuentran la incorporación de nuevas tecnologías, el trabajo articulado con laboratorios de referencia provinciales y nacionales y el fortalecimiento de las notificaciones de enfermedades infecciosas, una herramienta clave para contar con información actualizada sobre la situación epidemiológica de la provincia.
La importancia del trabajo bioquímico quedó especialmente expuesta durante la pandemia de COVID-19, aunque su participación es constante en numerosos escenarios sanitarios. “La pandemia hizo visible nuestra tarea, pero también ocurre durante brotes de dengue y otras enfermedades transmisibles. Los bioquímicos participamos activamente en el diagnóstico, la vigilancia epidemiológica y la generación de información que permite tomar decisiones sanitarias”, recordó.
Al momento de definir la principal contribución de la profesión, Marx destacó la confiabilidad de la información que llega a manos de los equipos de salud. “Detrás de cada informe de laboratorio hay compromiso, responsabilidad y personas trabajando para garantizar resultados de calidad en tiempo oportuno. Nuestro aporte va mucho más allá de las paredes de un laboratorio; también participamos en docencia, investigación, gestión sanitaria y vigilancia epidemiológica”, expresó.
Mirando hacia el futuro, imagina una bioquímica cada vez más integrada a los avances tecnológicos, con diagnósticos más rápidos, precisos y accesibles. Sin embargo, considera que el gran desafío seguirá siendo poner esas herramientas al servicio de las personas y de las comunidades.
En el marco del Día del Bioquímico, dedicó además un reconocimiento especial a quienes sostienen diariamente el funcionamiento de los laboratorios de toda la provincia. “Quiero agradecer a cada colega, a los técnicos y a todo el personal que integra los equipos de laboratorio. Muchas veces trabajan en contextos complejos, pero siempre con un enorme compromiso y vocación de servicio. Su tarea es indispensable para garantizar una atención de calidad y una respuesta oportuna para los pacientes”, concluyó.



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