En una rutina marcada por las obligaciones diarias, las pantallas y el ritmo acelerado, cada vez más personas buscan espacios destinados al autocuidado y la desconexión. En ese contexto, Laura Schaberger presentó en el programa Espacio Wellness, conducido por Luciana Amado Siry, su propuesta de Head Spa, una experiencia centrada en el bienestar integral, que combina técnicas de masaje, aromaterapia y cuidado del cuero cabelludo en sesiones personalizadas que apuntan a generar un momento de pausa y conexión personal.
Durante la entrevista, Schaberger explicó que el Head Spa tiene sus bases en prácticas desarrolladas en países como Japón, Corea y China, donde el cuidado de la cabeza forma parte de rituales vinculados al bienestar. Según indicó, la propuesta no está enfocada únicamente en el cabello, sino en brindar una experiencia completa.
No solamente es un lavado de cabeza, sino que hay un por qué y un para qué y tiene que ver con el bienestar, con poder detenerse y recibir autocuidado”, expresó.

La emprendedora comentó que realizó una capacitación específica en Mar Azul junto a profesionales que incorporaron conocimientos de estas técnicas orientales. A partir de esa formación, desarrolló un espacio donde se integran diferentes recursos destinados a promover la relajación física y mental. “Cuerpo y mente no están separados, son una unidad”, señaló.
Uno de los ejes del tratamiento es el trabajo sobre las tensiones acumuladas en la cabeza. Schaberger explicó que el cuero cabelludo concentra numerosas terminaciones nerviosas y que los movimientos aplicados durante la sesión buscan estimular esa zona de manera gradual.
Acumulamos mucha tensión y en la cabeza tenemos muchas terminaciones nerviosas. Los masajes son rítmicos y lentos para ir aflojando esas tensiones”, afirmó.

El procedimiento se realiza en una camilla especial equipada con un sistema de agua que rodea la cabeza mediante un aro de circulación continua. Durante la sesión intervienen distintos estímulos sensoriales vinculados al sonido del agua, la temperatura regulada y la aplicación de espuma. “Escuchar el agua caer, la espuma y los masajes ayudan a que el cuerpo se relaje”, explicó.
Además de la relajación, Schaberger destacó que los masajes favorecen la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. En ese sentido, indicó que la técnica correcta consiste en movimientos lentos realizados con las yemas de los dedos. “Cuando uno masajea el cuero cabelludo se activa la circulación y eso favorece el crecimiento del pelo”, comentó.

Cada experiencia comienza con una instancia de evaluación previa. Antes de iniciar el ritual, la persona completa un cuestionario que permite identificar sus necesidades y adaptar el tratamiento.
Veo qué busca la persona, qué necesita y adapto las técnicas para cada caso”, explicó .

La propuesta también incorpora elementos de aromaterapia e infusiones naturales. Los participantes pueden elegir entre diferentes esencias para acompañar la sesión y seleccionar una infusión preparada al finalizar el recorrido. Para Schaberger, el objetivo principal es que cada persona encuentre un momento de pausa. “Es un ritual que te hace volver a vos. Uno se permite soltar el control, relajarse y sentirse cuidado durante ese tiempo”, concluyó.




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