El titular de la cartera educativa destacó la firma de convenios para fortalecer los espacios de primera infancia junto al Ministerio de Desarrollo Social. Además, abordó cómo la baja de la natalidad a nivel nacional afecta de manera atenuada a Misiones y explicó la reconfiguración de la matrícula hacia las periferias urbanas, como ocurre en Itaembé Guazú.
En el marco de una agenda enfocada en la articulación interinstitucional y el desarrollo pedagógico temprano, el ministro de Educación de Misiones, Ramiro Aranda, valoró el trabajo conjunto que se viene realizando para potenciar los Espacios de Primera Infancia (EPI). Lo hizo durante un acto de firma de convenios entre el Ministerio de Desarrollo Social (a través de la Subsecretaría de Primera Infancia) y diversos municipios de la provincia.
«Agradezco poder venir a este trabajo en conjunto con los municipios y también con Educación. La primera infancia tiene que ver con esa semilla que uno va preparando para luego insertarse en el sistema educativo formal», expresó Aranda.
Destacó además que este esquema de fortalecimiento comunal es una política pública que «desde Misiones se pudo mostrar a nivel nacional por lo bien que se está trabajando».
El impacto de la natalidad y la migración interna hacia las periferias
Al ser consultado sobre recientes informes nacionales que alertan sobre una marcada disminución en la tasa de natalidad y su consecuente impacto en la reducción de la matrícula escolar, el funcionario llevó tranquilidad, aunque reconoció que ya se están planificando estrategias a futuro.
«Particularmente, Misiones está por debajo de la media en cuanto a la baja natalidad a nivel nacional. Seguimos siendo la provincia con mayor cantidad de nacidos vivos por cantidad de habitantes», diferenció el ministro.
Sin embargo, admitió que el fenómeno global empieza a asomar: «No significa que uno no tenga que pensar estrategias. Ya estamos viendo que tal vez hay menos chicos en el nivel inicial y en el primario».
Para Aranda, este escenario está estrechamente ligado a una reconfiguración demográfica de las ciudades más que a un vaciamiento estructural:
«En los grandes centros urbanos empieza a haber menos familias y más comercios, y los núcleos familiares se trasladan hacia la periferia. Como pasa acá en Posadas con Itaembé Guazú. Esto nos implica que en los nuevos asentamientos tenemos que crear escuelas, mientras que en las zonas céntricas tradicionales se nota que hay menos chicos; capaz en vez de tres cursos, pasás a tener dos».
En ese sentido, ratificó que el Estado provincial continúa con su plan de infraestructura adaptado a estas nuevas demandas habitacionales:
«Seguimos construyendo. En barrios como Itaembé Guazú hay obras que vamos a estar inaugurando de cara al próximo ciclo lectivo».
Receso invernal: Calendario escolar y refacciones edilicias
Por otra parte, el ministro se refirió a la proximidad de las vacaciones de invierno y detalló cómo se acoplará el calendario escolar con las fechas patrias. Las comunidades educativas ya se encuentran coordinando las ceremonias del 20 de junio y del 9 de julio.
«Para nosotros es fundamental que el receso comience formalmente luego del acto único del 9 de Julio, por la relevancia histórica de la fecha. Después de ese acto, muchas escuelas aprovechan el feriado largo y ya enganchan directamente con las dos semanas de vacaciones», precisó Aranda.
Finalmente, anticipó que las dos semanas de vacaciones de julio serán aprovechadas al máximo para ejecutar mejoras edilicias en los establecimientos de la provincia.
«Docentes y estudiantes van a tener sus días de descanso, pero nosotros en el ministerio seguimos trabajando. Durante esas dos semanas vamos a avanzar fuertemente con obras integrales de arreglo dentro de las escuelas; refacciones que justamente requieren que los chicos no estén ediliciamente presentes. Además, en breve estaremos anunciando nuevas inauguraciones en el territorio provincial», concluyó.




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