Hay despedidas que quedan marcadas por las lágrimas. Otras, por los abrazos. Y algunas, por una frase tan espontánea como inolvidable. La salida de Guido Herrera de Talleres, después de casi 11 años defendiendo el arco albiazul, tuvo de todo: emoción, nostalgia y también un momento que terminó robándose todas las sonrisas.
Mientras el arquero se preparaba para emprender viaje rumbo a Brasil, donde continuará su carrera en Bahía, la verdadera protagonista apareció de la manera menos pensada. Su hija lanzó un pedido que resumió a la perfección la ilusión de toda la familia por esta nueva etapa: «¡Quiero que juegue contra Neymar!»
La escena se dio en pleno aeropuerto de Córdoba, mientras Herrera hablaba con los medios antes de partir. La frase de la pequeña desató risas entre los presentes y también del propio arquero, que vive horas de sentimientos encontrados. Porque si bien el destino lo entusiasma, dejar Talleres no fue una decisión sencilla.
«No hace falta que diga lo que es Talleres para mí. Son casi 11 años. Es todo nuevo, pero era un desafío que me debía», expresó el arquero, visiblemente movilizado por el cambio más importante de su carrera desde que llegó al club cordobés.
Herrera deja mucho más que un puesto bajo los tres palos. Se marcha convertido en uno de los grandes referentes de la historia reciente del Matador, capitán durante varias temporadas y protagonista de los años más exitosos de la institución. Su nombre quedó asociado al regreso a Primera, a las clasificaciones internacionales y a una etapa que cambió la historia del club.
Por eso, cada despedida fue especial. » Me costó muchísimo tomar la decisión de salir del club. Ayer saludé hasta a los cocineros. Es mi casa. Es difícil, pero son desafíos de la vida», contó con la voz cargada de emoción.
Antes de irse también dejó un gesto para quien tendrá la responsabilidad de ocupar su lugar. Habló de Ezequiel Unsain y hasta confesó cuál es su deseo: que utilice la camiseta número 22, la misma que él convirtió en un símbolo en Talleres.
«Quiero que agarre la 22. Para mí sería un placer. Sé el arquero que viene, la persona que viene y lo bien que le va a hacer al grupo y al club. No tengo dudas de que le irá súper bien», aseguró.





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