La inflación de junio registró un 1,9%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), y marcó la primera vez en varios meses que el indicador se ubicó por debajo del 2%. El dato fue presentado como una señal de desaceleración del ritmo de aumento de los precios, aunque especialistas advierten que el escenario todavía plantea desafíos para la actividad económica. Durante su participación en Cadena de Noticias, el contador y especialista en economía Sergio Fasano analizó los principales indicadores del momento y sostuvo que la reducción de la inflación representa un avance, pero aclaró que ese resultado convive con una economía que mantiene niveles de consumo e inversión por debajo de lo esperado. Además, repasó la evolución de las reservas del Banco Central, los cambios tributarios, el comportamiento del dólar y los sectores que hoy sostienen el crecimiento del país.
Fasano señaló que uno de los datos más relevantes no fue únicamente el 1,9% del IPC, sino también la inflación mayorista del 1,1%, al considerar que ese indicador suele anticipar el comportamiento de los precios al consumidor. «Lo más importante del mes de junio no fue el dato de inflación del 1,9%, sino la inflación mayorista del 1,1%, porque es la que fija el curso para llegar luego al consumidor final», explicó. Además, indicó que distintas consultoras proyectan que la inflación podría mantenerse por debajo del 2% durante los próximos meses.

Sin embargo, el economista remarcó que la desaceleración inflacionaria tiene un impacto sobre la actividad económica. Según explicó, el menor ritmo de crecimiento de los precios se logró en un contexto de retracción del consumo, menor inversión y un menor dinamismo productivo.
Celebramos que la inflación haya quebrado la barrera del 2%, pero el costo de esta baja de inflación significa una menor actividad«, afirmó. En ese sentido, indicó que la inversión privada y la producción todavía no muestran señales de recuperación sostenida.
Otro de los aspectos que destacó fue la evolución de las reservas del Banco Central. Precisó que durante la última semana la entidad compró más de 1.100 millones de dólares, lo que permitió que las reservas internacionales se acercaran a los 49.000 millones de dólares. «Esta acumulación de reservas da garantías para afrontar la demanda de dólares y los pagos de deuda que se aproximan», sostuvo, al considerar que ese fortalecimiento brinda mayor capacidad financiera al Estado frente a los próximos vencimientos.

En cuanto al mercado interno, Fasano señaló que la caída del consumo continúa reflejándose en distintos sectores comerciales. Explicó que muchas empresas avanzan con liquidaciones de mercadería debido a la baja en las ventas y al incremento de las importaciones, particularmente en la industria textil. A pesar de ese escenario, sostuvo que existen actividades que mantienen el crecimiento económico.
Hoy el agro, la energía y la minería son los sectores que están traccionando la economía, aunque ese movimiento todavía no llega a la economía cotidiana de la población», expresó.
Durante la entrevista también hizo referencia al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias, al recordar que más de 330.000 contribuyentes ya se incorporaron al nuevo sistema. Además, señaló que el plazo para adherirse fue prorrogado hasta el 27 de agosto. Según explicó, el esquema elimina la obligación de presentar la evolución patrimonial para quienes cumplan con las condiciones previstas, simplificando el proceso de declaración.
Fasano también abordó un fenómeno que trascendió el plano económico y estuvo vinculado al Mundial 2026. Indicó que durante la competencia se registraron más de 50.000 millones de dólares en apuestas legales y advirtió sobre el crecimiento de la ludopatía, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
La ludopatía hoy está a un clic. Más que control, hace falta comunicación entre las familias y los hijos«, manifestó, al llamar a reforzar el diálogo como herramienta de prevención.

Finalmente, el especialista analizó la estrategia económica del Gobierno y sostuvo que la prioridad estuvo puesta en consolidar la estabilidad cambiaria y reducir la inflación, aun cuando ello implicara una desaceleración de la actividad. Citando al economista Gadano, afirmó: «El Gobierno prefirió mayor estabilidad cambiaria a cambio de ralentizar la inversión«. En el cierre también repasó la evolución del dólar oficial, el dólar libre, el dólar MEP y el riesgo país, y explicó que las tensiones internacionales influyeron sobre los bonos argentinos y el comportamiento de los mercados financieros.




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