SANTA FE.- Un hombre de 61 años, abuelo de una menor, que cursaba el nivel primario en una escuela de Santo Tomé, ciudad vecina a esta capital, fue condenado a nueve años de prisión por abuso sexual de su nieta.
El abuelo de la víctima fue condenado como autor de abuso sexual gravemente ultrajante calificado, por la guarda y por el vínculo.
Desde la Justicia provincial se aclaró que las iniciales del abusador son C.A.P., pero su nombre completo no se brinda para evitar la revictimización de su nieta, quien tiene el mismo apellido.
La pena impuesta es cercana al mínimo de lo establecido en el Código Penal para estos casos. El artículo 119 indica que “la pena será de seis a quince años de reclusión o prisión cuando hubiere acceso carnal” y se agrega que “la pena será de ocho a veinte años de reclusión o prisión si el hecho fuere cometido por ascendiente, descendiente, afín en línea recta, hermano, tutor, curador, ministro de algún culto reconocido o no, encargado de la educación o de la guarda.
Según el informe judicial al que tuvo acceso LA NACION, los hechos ocurrieron entre 2022 y el año pasado, en un inmueble del barrio Las Vegas de Santo Tomé, donde el acusado residía junto con su pareja.
En aquel momento, la víctima transitaba los primeros años de la escuela primaria.
Según confirmaron las investigaciones, el condenado se aprovechaba de los momentos en que la menor asistía a su vivienda para cometer los abusos. Para garantizar su impunidad y evitar que la menor hablara, recurría a amenazas y manipulación psicológica. Para ello, el agresor le advertía a la niña que si revelaba lo sucedido, iban a ocurrir cosas que afectarían al grupo familiar.
La sentencia fue dispuesta en el marco de un juicio oral que se desarrolló en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. En esa instancia, la fiscal Jorgelina Moser Ferro representó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) en el debate.
Tras los alegatos, la sentencia fue ordenada por la jueza Cecilia Labanca, quien consideró acreditados los hechos delictivos por los que se acusó al abuelo de la víctima. La fiscal, en tanto, aclaró que “aguardaremos los fundamentos (de la jueza) para evaluar los pasos a seguir”.
En su exposición, la fiscal Moser Ferro señaló que “entre 2022 y el año pasado, el hombre de 61 años vulneró la integridad sexual de su nieta en una vivienda en la que él residía junto con su pareja en el barrio Las Vegas”.
Según detalló, “al momento de los ilícitos, la víctima transitaba los primeros años de su escolaridad primaria”.
“El condenado concretó los abusos en ocasiones en las que la niña iba a la casa de él”, afirmó la fiscal.
“Para procurar su impunidad, le decía que si ella contaba algo sobre sus padecimientos, él iba a ‘ir preso’ y su pareja –quien es la abuela de la víctima–, iba a morir al no tener quién la cuide”, subrayó.
La agresión
En tanto, legalmente, un abuelo que abusa de sus nietos es denominado agresor sexual intrafamiliar o abusador sexual infantil. En el ámbito penal, este delito se califica como “abuso sexual calificado por el vínculo parental”.
Por su parte, el abuso sexual intrafamiliar refiere a los delitos contra la integridad sexual cometidos por personas del entorno cercano o familiar.
En este caso, al ser un ascendiente directo (abuelo), la pena se agrava significativamente y puede ser caratulado de distintas maneras según la gravedad, como abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante o abuso sexual con acceso carnal.
La fiscalía y la defensa de la víctima aguardan conocer los fundamentos de la medida para actuar en consecuencia, ya que se considera que tal conducta amerita una pena mayor a lo dispuesta en el caso.




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