La estudiante misionera Ana Paula Vega Junghanns participa de la United Space School 2026, un programa internacional que reúne en Houston, Estados Unidos, a 43 jóvenes de más de treinta países para trabajar en equipos en el diseño de una misión simulada a Marte. La alumna del Instituto Politécnico San Arnoldo Janssen representa a la Argentina y es la primera estudiante de Misiones en acceder a esta experiencia, que combina formación técnica, intercambio cultural y actividades junto a especialistas vinculados con la NASA.
“Estos primeros días en Houston están siendo una experiencia nueva. Yo vengo de pasar diez meses haciendo un intercambio en Alemania, así que es un cambio rotundo nuevamente. Es otra cultura, es otra cosa, pero la estoy pasando muy bien. Están siendo días con muchas actividades, con mucha información todo el tiempo y de conocer a gente nueva. Somos 43 chicos y la gran mayoría somos dos por país”, dijo la estudiante.
En ese sentido, señaló que la propuesta se desarrolla durante dos semanas y consiste en planificar una misión hipotética a Marte. Los participantes fueron distribuidos en cinco equipos con tareas específicas, reciben capacitaciones de profesionales vinculados a la NASA, recorren centros de investigación y museos, y conviven con familias anfitrionas, lo que convierte a la experiencia en una instancia de formación técnica y de intercambio cultural.

“Estoy en el equipo azul. El equipo azul se encarga de la exploración en Marte, de los objetivos de la misión, del vehículo que vamos a llevar, de cómo van a ser los trajes y de todo lo que vaya a pasar en Marte una vez que lleguemos. Es todo simulado, es todo hipotético”, detalló Ana Paula.
Esta fue la tercera vez que se postuló para ingresar a la United Space School. El proceso de selección en Argentina incluyó el envío de antecedentes, cartas de recomendación, entrevistas, videos, trabajos de investigación y una defensa final, hasta quedar entre los dos representantes del país.
“Está siendo como un sueño hecho realidad y, aunque sea muy complicado, estoy muy contenta de poder estar representando a Argentina y representando a Misiones. Yo soy la primera, hace más de veinte años que está este programa, y soy la primera que va de Misiones”.
Asimismo, sostuvo que uno de los mayores desafíos pasa por aprender a convivir y trabajar con jóvenes de distintas culturas. Si bien reconoció que existen diferencias en las formas de relacionarse, destacó la predisposición de todos para construir consensos y alcanzar un objetivo común.
“Yo traté de venir acá sin muchas expectativas, simplemente para ver qué era lo que me tocaba. Me parece que venir con una mente estructurada cuando hay tantas cosas para aprender y tantas ideas diferentes es muy complicado. Vine con una mente muy abierta, esperándome cualquier cosa”, afirmó la misionera.
Su interés por la exploración espacial nació mientras intentaba ingresar al programa. Aunque siempre se sintió atraída por las ciencias exactas y proyecta estudiar Ingeniería Biomédica, aseguró que el contacto con especialistas y las investigaciones realizadas durante la preparación despertaron su vocación por la industria aeroespacial.
“Para mí esta experiencia realmente va a marcar un antes y un después, porque me parece que voy a orientar mi carrera en esta dirección. Yo me doy cuenta de que realmente me hizo ver las cosas de otra manera y me va a dar mucha perspectiva acerca de lo que quiero hacer con mi carrera y con mi vida adulta en general”, expresó.
Por último, alentó a otros estudiantes a animarse a participar en este tipo de oportunidades y aseguró que el esfuerzo y la perseverancia terminan siendo más importantes que los conocimientos previos. También valoró los aprendizajes obtenidos tras haber sido rechazada en sus dos primeros intentos, experiencia que, según indicó, le permitió mejorar y alcanzar finalmente su objetivo.
“Para mí todo esto no pasa por las habilidades que uno tiene, sino por la perseverancia y el esfuerzo que uno le ponga. Siempre hay que intentarlo, aunque parezca imposible”.




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