Cómo cayó en Boca la goleada sufrida ante Deportivo Riestra
El Xeneize, con mayoría de suplentes, pagó caro sus errores y fue vapuleado por el Malevo a cuatro días de la vuelta ante O’Higgins por Copa Sudamericana.
Así fue la goleada de Riestra ante Boca en el debut
Boca tuvo un domingo para el olvido. Con mayoría de suplentes debido al compromiso del próximo jueves por Copa Sudamericana ante O’Higgins, el Xeneize pagó muy caro sus errores y cayó 3 a 0 ante Deportivo Riestra en el Guillermo Laza. Un golpe duro que, si se canaliza a tiempo, puede servir de impulso para lo que viene.
«No inquietamos, no tuvimos ni las ganas ni el ímpetu de ir a buscar un gol, y eso es lo que más me preocupa. Me dio la sensación de que se podrían haber jugado 60 minutos más y aún así no les ibamos a poder entrar nunca«, declaró Arruabarrena en conferencia de prensa una vez consumado el cachetazo. Y agregó: «El vestuario es un cementerio y está bien que duela, pero mañana 9.30 tenemos que empezar a trabajar el partido con O’Higgins».
El cuerpo técnico y los jugadores intentarán canalizar esta frustración y transformarla en combustible para lo que viene. Si se pone en contexto, más allá de lo duro e inesperado del golpe, no es una derrota crítica: se produjo en la primera fecha del Torneo Clausura, con un equipo alternativo y no condiciona las chances de Boca en la Zona A ni en la tabla anual, ya que faltan 15 jornadas para el final.
Eso sí, se debe digerir rápido porque el próximo jueves, desde las 21.30 en Rancagua, el equipo deberá afrontar el partido de vuelta ante un duro O’Higgins que se llevó un remontable 0-1 en contra de La Bombonera.
La conferencia de prensa de Rodolfo Arruabarrena tras la caída de Boca
Pero el descontento interno está. Y está porque se volvieron a regalar tres goles, tal y como ocurrió en los octavos de final del Apertura ante Huracán, aspecto que marcó Juan Román Riquelme en su entrevista exclusiva con TyC Sports el miércoles pasado.
«Regalamos tres goles, no merecimos ganar. Quedamos afuera por culpa nuestra. Nos tenemos que hacer cargo de eso. Tenemos que aprender y que no vuelva a repetirse. Cuándo vos regalás tres goles en un mano a mano es muy difícil ganar», había dicho el presidente apenas cuatro días antes.
Pese a las diferencias en cuanto a la instancia y a cómo se dio el partido -el Xeneize casi ni incomodó a Riestra anoche-, esa «ingenuidad» que muestra el equipo en la última línea es un aspecto que preocupa y en el que se pondrá el foco.
Ahora hay que cambiar el chip. El pasado no se puede modificar, pero sí se puede aprender de él. Y eso es lo que necesita Boca, canalizar lo que ocurrió en el Guillermo Laza para que no se repita durante un semestre intenso, en el que tiene tres frentes abiertos y buscará volver a levantar un título luego de más de tres años.





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