Pese a las reiteradas denuncias formales y exposición pública, vecinos de diversos barrios capitalinos denuncian un incremento de robos, asaltos e irrupciones en viviendas, agravado por la proliferación de aguantaderos y la falta de alumbrado público.
Crece la preocupación en la Chacra 94 por la falta de iluminación y la inseguridad
La inseguridad no da tregua en la Chacra 245: un vecino resultó herido al perseguir a un ladrón
La inseguridad barrial se ha consolidado como una de las principales y más angustiantes preocupaciones para las familias de Posadas. La escalada de hechos delictivos atemoriza de manera cotidiana a los residentes de amplias zonas de la capital misionera, quienes advierten un deterioro paulatino en la tranquilidad de sus comunidades.
Entre los sectores afectados se destacan los testimonios de los habitantes de la Chacra 245, la Chacra 94, la Chacra 179, la Chacra 49 y la Chacra 176, entre otros puntos de la ciudad, donde a diario se reportan robos a mano armada, hurtos en la vía pública, irrupciones violentas en domicilios particulares y actividades ilícitas vinculadas de manera directa al narcomenudeo y al consumo de estupefacientes.
Denuncias formales y desamparo institucional
La inquietud de las comunidades barriales no se ha limitado a la exposición mediática. Frente al agravamiento de la situación, los damnificados se organizaron para presentar denuncias formales ante la Policía de la Provincia de Misiones y en las fiscalías judiciales. Sin embargo, los vecinos manifestaron su profunda frustración al señalar que, hasta la fecha, no han obtenido respuestas concretas ni soluciones favorables a sus peticiones de protección y justicia.
Matorrales, falta de alumbrado y patrullaje insuficiente: las fallas del sector
Al momento de detallar el mapa delictivo de los barrios, los referentes zonales coinciden en un diagnóstico claro sobre las falencias que facilitan el accionar de los delincuentes:

Monte que hace de aguantadero a delincuentes, frente a la Chacra 245
Terrenos abandonados y aguantaderos: Zonas de vegetación tupida y terrenos baldíos (montes, como en la Chacra 246) son utilizados como aguantadero por consumidores y delincuentes, quienes se refugian allí para planificar las irrupciones en las viviendas linderas.
Espacios públicos a oscuras: La falta de iluminación adecuada en calles (como en la Chacra 49), pasillos y plazas (como en la Chacra 94) crea zonas ciegas que favorecen la emboscada y el accionar impune durante las horas de la noche.
Escaso patrullaje nocturno: Los residentes reclaman la presencia de guardias y recorridas policiales permanentes durante las 24 horas, remarcando que la presencia de los móviles es prácticamente nula en las franjas horarias de mayor riesgo.

Plaza de la Chacra 94, barrio Yacyretá, a oscuras




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