Los consumos problemáticos durante el embarazo y la maternidad se convirtieron en una de las situaciones que más preocupan a la Defensoría de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Misiones. Según advirtió su titular, Rossana Franco, cada vez son más las intervenciones en las que bebés deben ser incorporados al sistema de protección mientras la Justicia y los organismos estatales trabajan sobre la situación familiar.
La funcionaria explicó que la Defensoría es autoridad de aplicación de la Ley Provincial II N° 36, que regula el Sistema de Acogimiento Familiar, destinado principalmente a niños de entre 0 y 5 años que, de manera transitoria, no pueden permanecer con su familia de origen.
«Actualmente, en varias de las situaciones en las cuales nosotros venimos trabajando, hemos tenido muchos casos de bebés que justamente estuvieron en el hospital y que han ingresado al sistema por tener cocaína en sangre», afirmó.
Franco explicó que estos casos están asociados a madres que atraviesan consumos problemáticos y requieren un abordaje integral.
«Si la familia no es apta, o sea, no puede hacerse cargo de este bebé, y la madre está en esa situación, el niño está en el sistema de acogimiento familiar hasta que se defina con la Justicia qué va a suceder», señaló.
La defensora aclaró que la medida busca proteger al niño mientras se trabaja con la familia y no implica necesariamente una separación definitiva.
«También va a depender de que esta madre haga un tratamiento, con todo un acompañamiento desde los equipos del Ministerio de Prevención», sostuvo.
Las declaraciones llegan semanas después del caso de una beba de siete meses que fue internada en el Hospital de Pediatría de Posadas luego de que estudios detectaran cocaína en su organismo. La investigación judicial continúa, mientras el episodio volvió a poner en agenda el impacto que pueden tener los consumos problemáticos durante el embarazo y la lactancia.
El acogimiento familiar, antes que la institucionalización
Franco recordó que el objetivo del sistema provincial es que los niños permanezcan en un entorno familiar siempre que sea posible.
«Nosotros sostenemos que el mejor lugar donde debe estar un niño, una niña o un adolescente es en una familia, porque es justamente uno de los derechos fundamentales: vivir en familia.»
Solo cuando no existe un familiar o referente afectivo que pueda asumir el cuidado se recurre, como última instancia, a un dispositivo institucional.
La importancia de denunciar
La funcionaria remarcó que la intervención temprana resulta fundamental para evitar que las situaciones de vulneración de derechos se agraven y recordó que cualquier persona puede dar aviso a las autoridades.
«Tenemos que romper con ese silencio y pensar que lo más preciado que tenemos en nuestra sociedad son los niños.»
Franco insistió en que la comunidad tiene un rol clave en la detección de estas situaciones.
«Nosotros sostenemos desde la Defensoría que todos somos defensores. En el momento que vemos una situación de vulneración de derechos hacia un niño, una niña o un adolescente tenemos la responsabilidad como ciudadanos de hacer la denuncia correspondiente.»
Las denuncias pueden realizarse en las comisarías, fiscalías, direcciones municipales de Niñez o en la Defensoría de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. También se encuentran habilitadas la Línea 102 de atención a niños, niñas y adolescentes, el 911 y la Línea 137 para situaciones de violencia.
La defensora subrayó que denunciar no solo permite proteger a los niños, sino también activar las redes de asistencia para las familias que atraviesan consumos problemáticos. «Tenemos que romper con el miedo y tenemos que avanzar y cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes», concluyó.





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