Como parte del proceso de cierre, informaron que durante los próximos dos meses realizarán una liquidación final de mercaderías, antes de bajar definitivamente las persianas.
SAN JAVIER. Después de casi cuatro décadas de actividad comercial, el empresario Ricardo Speyer y su esposa Matilde anunciaron el cierre definitivo del negocio familiar que marcó una etapa en la vida comercial de la localidad.
A través de un emotivo mensaje publicado en redes sociales, la familia compartió el sentimiento que atraviesa tras tomar la decisión de poner fin a una trayectoria iniciada en 1987, cuando llegaron a San Javier con el objetivo de construir un proyecto de vida basado en el trabajo, el esfuerzo y la dedicación.
«Qué triste es decir adiós. Fueron casi cuarenta años de trabajo intenso, de ponerle el cuerpo y el alma todos los días», expresaron. En su despedida, destacaron que el emprendimiento no solo les permitió crecer económicamente, sino también formar vínculos con la comunidad y convertirse en parte de la vida cotidiana de San Javier.
Speyer explicó que los cambios profundos que experimentó el comercio en los últimos años, especialmente después de la pandemia, fueron determinantes en la decisión. El auge de las redes sociales, las nuevas modalidades de compra y la transformación de los hábitos de consumo modificaron el escenario comercial. A ello se sumó una nueva etapa familiar, ya que sus hijos eligieron otros caminos profesionales.
En el mensaje, la familia también dedicó un especial reconocimiento a quienes formaron parte del equipo de trabajo a lo largo de los años. En particular, agradecieron a Daniela, ya jubilada, y a Mary y Mariela, a quienes definieron como «el corazón de este negocio durante casi dos décadas», resaltando su compromiso, esfuerzo y cariño.
Asimismo, hicieron extensivo su agradecimiento a los clientes que acompañaron al comercio durante todos estos años con su confianza y fidelidad, así como a los proveedores que los respaldaron a lo largo de la trayectoria.
«Nos vamos con la tranquilidad de haber trabajado siempre con honestidad, esfuerzo y respeto por cada persona que cruzó nuestra puerta», señalaron en el tramo final del mensaje, que concluye con un sentido agradecimiento a la comunidad: «Gracias, San Javier, por habernos permitido formar parte de su historia. Y gracias a todos los que, de una u otra manera, fueron parte de la nuestra. Los vamos a extrañar».
Con este anuncio, se cierra una historia comercial que dejará una huella en San Javier y en varias generaciones de vecinos que encontraron en el comercio de la familia Speyer un punto de referencia en la ciudad.




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