Misiones
Es húngaro y llegó a Jardín América para reencontrarse con sus raíces

La Fiesta Provincial de Las Colectividades Las Raíces de Jardín América reúne cada año a representantes de distintas culturas a través de espectáculos artísticos, platos típicos, trajes tradicionales y relatos que mantienen viva la historia de los pueblos. Entre quienes participan también hay personas que llegaron desde otros países y encuentran en el evento una oportunidad para reencontrarse con sus raíces. Ese es el caso de Bálint Madarász, un húngaro de 32 años que descubrió en la fiesta un lugar donde sentirse como en casa.
Oriundo de Cegléd, Hungría, y radicado durante un tiempo en Budapest, la capital de ese país europeo, Bálint llegó a la Argentina en febrero como becario húngaro. Actualmente vive en Posadas y permanecerá en el país hasta noviembre, cuando tiene previsto regresar a su tierra natal.
Con cierta dificultad para expresarse en español, contó que siempre había querido conocer Sudamérica y que su llegada a la Argentina también representa una oportunidad para aprender el idioma. “Siempre quería conocer Sudamérica. Vine a Argentina para conocer el idioma y, aunque me cuesta, me comunico bastante bien, al menos para hacerme entender”, relató.
Su estadía en Misiones también le permitió colaborar con la comunidad húngara de la provincia. Una de sus tareas es enseñar su lengua nativa a los descendientes de húngaros que residen en la tierra colorada y participar en actividades vinculadas con las tradiciones de su país.
En ese camino, se sorprendió por la cantidad de personas que trabajan para preservar sus costumbres a pesar de la distancia geográfica y del paso de las generaciones.
Bálint tiene a sus padres y a sus tres hermanas en Hungría, con quienes mantiene contacto diario. Aunque reconoce que estar lejos de sus seres queridos no es sencillo, considera que conocer gente y construir nuevas amistades también es importante para sobrellevar la distancia. En Posadas, aseguró que ya encontró personas que lo acompañan y le brindan apoyo durante su estadía.
“De Misiones me encantó el verde, las plantaciones. Es muy diferente de mi país. Además, la yerba no es una costumbre en Hungría, mientras que acá es algo tradicional y me gusta mucho”, comentó. También destacó la costanera de Posadas, un lugar que disfruta especialmente para compartir momentos con sus amigos.
Una casa húngara a miles de kilómetros
Su llegada a la Fiesta Provincial de Las Colectividades Las Raíces fue posible gracias al contacto con los integrantes de la casa húngara de Jardín América. Antes había visitado la Fiesta Nacional del Inmigrante, en Oberá, pero allí no encontró una colectividad de su país. Por eso, descubrir que en Jardín América existe un espacio dedicado a la cultura húngara tuvo un significado especial.
“Me habían dicho que Las Raíces es una fiesta más chica que la Fiesta Nacional del Inmigrante, pero acá me siento en familia, como en casa. Que hagan platos típicos de mi país y que el traje que usa la candidata a reina tenga que ver con Hungría es algo increíble”, expresó.
El joven también valoró el trabajo de la colectividad húngara en Misiones, a la que considera relativamente joven, y la dedicación de quienes sostienen las tradiciones a lo largo de las generaciones. Para él, la presencia de un ballet con danzas típicas de distintos países y la posibilidad de compartir las costumbres de su tierra son aspectos fundamentales de la celebración.
“Cuando vine acá dije: ‘Qué loco, hay una asociación húngara a 12.000 kilómetros de mi país y muchas personas que son de la quinta generación o más trabajan para mantener vivas las tradiciones. Es especial’”, reflexionó.
En Jardín América, Bálint encontró mucho más que una fiesta. A través de la cultura, la gastronomía, la música y el encuentro con la comunidad, descubrió un espacio que lo conecta con su historia familiar y con el país que dejó temporalmente para vivir una nueva experiencia.
“Acá me atrapó el lugar porque hay una casa para mí”, concluyó.
Misiones
0%
0%
0%
0%
0%











//
