Un segundo avión de combate de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se estrelló este viernes en la región del Golfo Pérsico y su único piloto fue rescatado sano y salvo, según dos funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para tratar asuntos operativos, informó The New York Times.
El avión de ataque A-10 Warthog cayó cerca del estrecho de Ormuz, casi al mismo tiempo que otro caza norteamericano —un F-15E Strike Eagle— fue derribado sobre Irán, en el primer caso conocido de una aeronave militar estadounidense que cae dentro del territorio iraní desde el inicio de la escalada, hace 35 días.
De acuerdo con lo reportado, uno de los tripulantes del F-15E fue rescatado con vida, mientras que el segundo continúa desaparecido y es intensamente buscado en un operativo en curso. La cadena CNN añadió que el piloto recuperado permanece bajo custodia estadounidense y recibe atención médica.

En paralelo, autoridades iraníes instaron a la población a colaborar en la localización de los pilotos y ofrecieron una recompensa, en un contexto de máxima tensión. Los funcionarios citados aportaron escasos detalles sobre la caída del A-10, incluyendo las circunstancias y el lugar exacto del hecho.
La jornada volvió a estar marcado por una ola de intensos ataques que impactaron en Israel, Irán y distintos países del Golfo, en el marco de la escalada del conflicto en Medio Oriente.
En Teherán se registraron fuertes explosiones en el norte de la ciudad, mientras que Israel confirmó el lanzamiento de una “ofensiva a gran escala” contra la capital iraní. En paralelo, el ejército israelí activó sus sistemas de defensa aérea ante una nueva andanada de misiles provenientes de Irán.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país “ni siquiera ha empezado a destruir lo que queda en Irán” y amenazó con ampliar los objetivos, incluyendo infraestructura crítica. Entre ellos mencionó puentes y centrales eléctricas, lo que podría agravar la situación energética de la población.
Uno de los ataques alcanzó un puente en Karaj, al oeste de Teherán, que quedó gravemente dañado. Equipos de emergencia trabajan en el lugar para recuperar la estructura, cuya inauguración estaba prevista para este año.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que los bombardeos afectaron el 70% de la capacidad de producción de acero de Irán. De hecho, las dos principales plantas del país suspendieron sus actividades en los últimos días.

El impacto económico del conflicto se profundiza con las restricciones en Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. La reducción del tránsito marítimo ya impulsó al alza los precios del crudo y el gas.
En paralelo, Irán advirtió que responderá a las amenazas estadounidenses con ataques a instalaciones energéticas en la región. En las últimas horas, se reportaron incidentes en Kuwait —donde un dron provocó un incendio en una refinería— y en Abu Dabi, donde una persona murió tras un ataque interceptado.
El conflicto también sigue activo en Líbano, donde los enfrentamientos entre Israel y el movimiento Hezbolá dejaron al menos 1345 muertos desde marzo, según autoridades sanitarias locales. Israel aseguró haber atacado más de 3500 objetivos en ese país.
En este escenario, la Casa Blanca envió al Congreso un proyecto para aumentar el gasto en defensa hasta US$1,5 billones lo que implicaría una suba significativa del presupuesto del Pentágono en los próximos años.
Con información de AFP





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