Misiones
Articulan con iglesias, escuelas y merenderos
Sonrisas Compartidas suma 100 voluntarios y fortalece su trabajo

Con acciones sostenidas en San Vicente y localidades cercanas, el grupo Sonrisas Compartidas impulsa un trabajo solidario que combina acompañamiento, asistencia y propuestas abiertas para niños y familias. Integrado por alrededor de 100 voluntarios, desarrollan actividades con el apoyo de la comunidad para dar respuesta a diversas necesidades sociales.
“Sonrisas Compartidas nació hace unos años a partir de un anhelo de varias personas de llevar un mensaje de esperanza, un abrazo y el evangelio a la sociedad, especialmente a los niños. Surgió de manera espontánea, cuando jóvenes y personas de distintas edades comenzaron a unirse con ese objetivo y a transmitir ese mensaje a través del grupo”, explicó Mauricio Cechuk, uno de los fundadores.
El grupo está integrado por alrededor de 100 personas, entre miembros activos y colaboradores que aportan desde distintos espacios, ya sea en la organización, la difusión o el acompañamiento económico. La estructura se organiza a través de un grupo general donde comparten actividades y necesidades, una comisión que impulsa la formalización como fundación y equipos específicos que desarrollan distintas iniciativas, como propuestas recreativas y teatrales destinadas a la comunidad.
Servicios
“También contamos con un grupo de profesionales del área de la salud. Esas personas tienen formación, por ejemplo, como nutricionistas, odontólogos y psicólogos. Como grupo, nosotros no solamente nos enfocamos en la parte espiritual, sino que también queremos abarcar todas esas áreas, porque al ver la necesidad de la sociedad, que es mucha, tratamos de llevar concientización a todas las personas. Por ejemplo, cuando hacemos un evento, buscamos incluir entre quince y treinta minutos de una charla de alguna especialidad para toda la comunidad que se acerca ese día”.
En esa línea, dentro de la organización también funcionan equipos específicos que abordan distintas acciones solidarias. Entre ellos se encuentra el de peluqueros solidarios, integrado por trabajadores del rubro que destinan su tiempo a realizar cortes gratuitos en merenderos, hogares de niños y de adultos mayores, alcanzando a personas de diferentes edades.
También hay un grupo dedicado al evangelismo en espacios públicos, como semáforos de la ciudad, con un doble enfoque: la transmisión de un mensaje espiritual y la concientización sobre la seguridad vial ante la cantidad de accidentes registrados. Ese mismo equipo mantiene visitas semanales a cárceles y hospitales de San Vicente y Dos de Mayo, donde brindan acompañamiento, escucha y oración a los pacientes, con la intención de extender estas intervenciones a más lugares en el futuro.
En cuanto a los objetivos, Cechuk señaló que el grupo busca transmitir un mensaje de salvación, pero también dar respuesta a necesidades concretas de la comunidad. En esa línea, ante situaciones de vulnerabilidad, gestionan ayuda a través de contactos para facilitar empleo, capacitación e instrucción en economía, con el fin de que las personas no solo accedan a un trabajo, sino que puedan sostenerlo en el tiempo.
También intervienen en casos urgentes, como incendios u otras situaciones críticas, acercando donaciones de la comunidad como colchones, alimentos no perecederos, ropa y elementos básicos para quienes pierden todo. En los eventos combinan propuestas recreativas, acompañamiento espiritual y charlas con la entrega de meriendas y prendas provenientes de roperos solidarios, donde las familias eligen lo que necesitan. Según detalló, estas jornadas suelen convocar entre 100 y 300 niños, y la asistencia se distribuye en su totalidad.
“Lo que nos motiva es el amor al prójimo y el deseo de seguir los valores del evangelio de Jesucristo. Como creyentes, buscamos imitar su ejemplo, que tenía compasión por las personas y sus necesidades. Vemos que, más allá de lo económico, hay un vacío muy grande en muchas personas, una necesidad espiritual que solo Dios puede llenar, y eso es lo que nos impulsa a acompañar y acercarnos a quienes están pasando momentos difíciles”, expresó.
Sobre el sostenimiento del grupo, el referente sostuvo que las actividades se llevan adelante gracias al aporte de personas de la comunidad, comerciantes y colaboradores de distintos lugares, incluso fuera de la provincia y del país. En ese sentido, el acompañamiento no se limita a lo económico, ya que muchas personas también contribuyen con tiempo, difusión y organización, incluso quienes cuentan con pocos recursos. El funcionamiento se apoya en la transparencia y en mostrar lo que realizan, tanto a quienes reciben como a quienes colaboran, con el objetivo de generar confianza y sostener la ayuda.
“Realizamos entre 16 y 17 eventos grandes, con una participación de entre 80 y más de 200 niños en cada jornada, además de sus familias. Empezamos en el hogar de niños de San Vicente y luego fuimos recorriendo distintos barrios, cubriendo prácticamente toda la zona. También llegamos a colonias y a lugares más alejados, como Picada Mandarina en El Soberbio y Pueblo Illia. Todo el trabajo se sostiene con el compromiso voluntario del grupo, incluso en la logística, donde quienes ponen sus vehículos lo hacen sin utilizar fondos de las donaciones”.
Próxima actividad
En cuanto a la próxima actividad, el fundador de Sonrisas Compartidas anticipó que el evento será el 18 de este mes desde las 15 y se realizará en el barrio Unidos de San Vicente, en una plaza pública, tras detectar múltiples necesidades en la comunidad, tanto económicas como emocionales y espirituales. La jornada se organizará de manera articulada con una iglesia y directivos de una escuela de la zona, que acompañarán la iniciativa.
En relación con la propuesta, precisó que incluirá acciones de evangelismo, entrega de Biblias, presentaciones del grupo de alabanzas, obras de teatro y una charla destinada a familias sobre vínculos y vida en pareja. También se sumarán actividades recreativas para niños a cargo de los payasos, junto con la distribución de merienda y ropa proveniente de donaciones. La iniciativa contará además con la participación de un merendero local, con el objetivo de fortalecer el acompañamiento posterior a las familias del barrio.
“Cuando detectamos una necesidad o nos convocan desde algún lugar, lo primero que hacemos es articular con referentes locales, ya sean iglesias o instituciones, para que puedan dar continuidad al acompañamiento. Nosotros brindamos una ayuda inicial, pero la idea es que después haya un seguimiento cercano en cada comunidad. También trabajamos con escuelas, donde los directivos nos abren las puertas para realizar actividades y llegar a los chicos. Todo esto nos permite ampliar el alcance y sostener el trabajo en el tiempo”, puntualizó.
Participación
Respecto a la participación, el fundador de Sonrisas Compartidas indicó que quienes deseen sumarse pueden hacerlo a través de Instagram en (Sonrisascompartidas) o mediante contacto directo al 3755-656314, sin necesidad de contar con experiencia previa. La convocatoria está abierta a cualquier persona dispuesta a colaborar, ya sea aportando tiempo, conocimientos profesionales o acompañamiento en distintas tareas. Cada aporte suma al trabajo colectivo, que busca ampliar la ayuda hacia familias y personas que lo necesitan
Por último, el joven voluntario agregó que actualmente el grupo necesita ampliar su base de colaboración, tanto con nuevos voluntarios como con donaciones y apoyo en distintas áreas. La necesidad alcanza también a recursos logísticos para llegar a zonas más alejadas y a personas con conocimientos en comunicación, producción de contenidos y ámbitos profesionales que puedan sumarse a las actividades. A su vez, remarcó que el crecimiento del espacio apunta a consolidar su organización y fortalecer el trabajo sostenido en la comunidad.
“Para mejorar la transparencia y la organización del trabajo, iniciamos el proceso para constituirnos como fundación. Presentamos toda la documentación y estamos a la espera de una respuesta. Queremos crear un centro de acompañamiento y contar con un espacio propio para organizar las donaciones, ya que hoy las guardamos en distintas casas”, concluyó.
0%
0%
0%
0%
0%






//
