El año pasado, la industria automotriz de la Argentina alcanzó un sólido desempeño en ventas de 0km, incluso en un contexto atravesado por la incertidumbre electoral.
El balance anual fue positivo, ya que se patentaron 612.178 vehículos, un crecimiento del 47,8% interanual, de acuerdo con la información provista por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).
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En este escenario, el crédito tuvo un rol clave como motor del repunte. Las líneas de financiación, con tasas más competitivas en determinados momentos del año, permitieron dinamizar la demanda y acercar a muchos usuarios a la compra de un 0 km.
Sin embargo, al analizar la accesibilidad en términos de ingresos, la dinámica muestra una realidad más compleja, donde el repunte en ventas no necesariamente se traduce en una mejora en el poder de compra.
Un análisis realizado por Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, junto a LA NACION, demostró cuántos salarios se necesitan para comprar un auto en 2026 y cómo evolucionó esa relación en los últimos años, con el objetivo de determinar si la brecha se redujo o se amplió.
Para ello, se tomó como referencia el precio de lista sugerido al público oficial del Fiat Cronos Like 1.3 GSE en enero de 2021 en adelante (uno de los modelos más vendidos del mercado local desde ese entonces) y se lo comparó con la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) de enero de cada año, que mide la evolución de los salarios formales.
Los datos muestran que en 2021 se necesitaban 20 salarios promedio para adquirir un Cronos base. En 2022, esa relación mejoró hasta 12 sueldos, producto de una combinación de precios relativamente contenidos y una actualización de ingresos.
Sin embargo, en 2023 la tendencia se revirtió: el esfuerzo de compra volvió a incrementarse hasta 19 salarios, anticipando un deterioro que se profundizaría al año siguiente.
El punto más crítico se registró en 2024, cuando se requirieron 32 salarios para acceder al modelo. Ese salto estuvo directamente vinculado a un fuerte incremento en los precios de lista, que crecieron muy por encima de los ingresos. De hecho, ese año el valor del vehículo aumentó cerca de 367%, mientras que la inflación fue del orden del 211%, lo que implicó un encarecimiento significativo en términos reales.

A partir de 2025, la relación muestra una mejora: se necesitaron 18 salarios para comprar el mismo modelo, lo que representó una recuperación en la capacidad de acceso, impulsada por una desaceleración en los precios y una recomposición parcial de los ingresos. En 2026, en tanto, el indicador se mantiene relativamente estable en 18 salarios, con una leve suba en términos reales.
Menos salarios, ¿más autos?
Si se comparan ambas variables (la cantidad de salarios necesarios para comprar un 0 km y el volumen de patentamientos en la Argentina) no se observa una correlación directa en todos los casos.
En teoría, a menor cantidad de sueldos requeridos debería haber más ventas, pero en la práctica el mercado muestra que intervienen otros factores, como la financiación, las expectativas económicas o mismo la apertura del mercado.
Por ejemplo, en 2021 se necesitaban 20 salarios para acceder a un Fiat Cronos base y se vendieron 381.777 vehículos en total. En 2022, la relación mejoró a 12 salarios y las ventas subieron a 407.532 unidades. En este caso, la lógica se cumple: una mejor accesibilidad estuvo acompañada por un crecimiento del mercado.
En 2023 esa relación se rompe. Aunque el la cantidad de salarios necesarios subió a 19, las ventas también crecieron y alcanzaron 449.438 unidades. Esto sugiere que hubo otros factores que dinamizaron las ventas del sector.

Aunque, uno de los puntos más claros se da en el año 2024. Ahí, la cantidad de salarios necesarios trepó a 32, el nivel más alto de la serie, y las ventas cayeron a 414.041 unidades. Acá sí hay una relación directa: el fuerte encarecimiento en términos reales impactó en el mercado.
Para hacer un análisis más en detalle, la primera mitad de 2024 había arrancado con el freno de mano puesto en término de ventas y durante la segunda mitad del ciclo las ventas aumentaron acompañadas de un mayor acceso a la financiación por una fuerte baja en las tasas.
En 2025, en cambio, vuelve a perderse esa correlación. Aunque la relación mejora a 18 salarios, el salto en ventas es mucho mayor y llega a 612.178 unidades. Esto refuerza la idea de que la financiación fue clave para sostener la demanda, incluso con un nivel de precios todavía elevado en relación con los ingresos.





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