Iguazú (LaVozDeCataratas) Por primera vez en su historia, los puestos de las 60 familias de la aldea cuentan con paneles solares fotovoltaicos, lo que permite no solo abastecer de energía a los espacios de trabajo, sino también alimentar el alumbrado público, mejorando la seguridad y las condiciones de vida.
A partir del trabajo conjunto entre el Gobierno de Misiones, Energía de Misiones e IPRODHA, se logró además la construcción de un espacio más amplio, ordenado y visible para la comercialización, con casillas modernas y la incorporación de nuevos sanitarios que podrán ser utilizados tanto por artesanos como por turistas.

Los puestos dependen en gran medida del flujo de visitantes que transitan por la ruta, especialmente quienes se dirigen hacia las Cataratas del Iguazú, donde adquieren productos elaborados por la comunidad, como canastos, cestos de mimbre, tallas en madera y plantas cultivadas en sus hogares.
En línea con el respeto por el entorno natural, se instalaron cuatro paneles solares con sus respectivos conversores y baterías, lo que permite transformar la energía solar en electricidad limpia. Esta incorporación brinda la posibilidad de extender la jornada laboral a horarios nocturnos, aumentando así las oportunidades de venta.
Además, se sumaron reflectores LED solares, mejorando la iluminación pública y la seguridad en el predio. “Esto es un comienzo para que todas las familias puedan trasladarse a un lugar más cómodo, seguro, con baños, y se pueda trabajar de noche con iluminación”, expresó el cacique Salustiano Benítez.
En la comunidad también funcionan la Escuela Secundaria Bilingüe Aldea Guapo’y y un aula satélite de la Escuela Primaria Fortín de Mbororé N° 807, donde los niños asisten a clases y, por las tardes, colaboran con sus familias en los puestos.
La llegada de la energía solar no solo representa un avance en términos productivos, sino también un salto en calidad de vida, seguridad y desarrollo sustentable para toda la comunidad.




//






