El piloto misionero Renato Longarzo Skanata completó un fin de semana intenso junto al equipo Castro Racing, tras su reciente incorporación a la estructura, dejando sensaciones positivas tanto desde lo deportivo como desde lo humano.

La actividad comenzó de manera auspiciosa desde el jueves, con un rendimiento competitivo que se sostuvo durante toda la etapa inicial. El viernes, Renato logró clasificar en el puesto 6, posicionándose entre los protagonistas y generando expectativas de cara a las competencias del fin de semana.
Sin embargo, una falla técnica obligó al equipo a realizar un cambio de motor, lo que derivó en una largada desde el fondo en la serie. En ese contexto, el piloto misionero consiguió avanzar posiciones en los primeros metros, mostrando determinación y ritmo de carrera.

Lamentablemente, durante el desarrollo de la competencia se produjo un fuerte incidente en pista junto a Cristian Galeano, que dejó a ambos fuera de competencia e imposibilitó la participación en las finales del sábado y domingo.
Más allá del impacto deportivo, el episodio dejó en evidencia un aspecto que trasciende el resultado: apenas detenido su monoplaza, Renato descendió de inmediato para acercarse al vehículo del otro piloto y verificar su estado de salud, en un gesto de compañerismo y respeto que fue valorado dentro del ambiente de la categoría.

Son situaciones que forman parte de este deporte, aunque duelan. Lo importante es que tanto Cristian como yo estamos bien”, expresó el piloto tras la competencia.
A modo de balance, Longarzo Skanata destacó lo positivo del fin de semana: “Desde mi llegada al equipo me hicieron sentir muy cómodo. Hay un gran grupo de trabajo y creo sinceramente que tenemos las herramientas para ser protagonistas”.


Con la mirada puesta en lo que viene, el misionero se mostró optimista: “Este proyecto recién empieza y le veo mucho futuro. Ahora toca enfocarse en lo que sigue y volver más fuertes”.






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