En Misiones, seis hermanos de entre 2 y 13 años buscan una familia que los adopte. Son cuatro varones y dos nenas que desde marzo de 2024 viven en un Hogar «Norberto Hass» (Picada Maipú, lote 25, Leandro N. Alem). A pesar de los intentos realizados, aún no se ha logrado que una familia los reciba en conjunto.

La posibilidad de separarlos estuvo sobre la mesa a fines del año pasado, como una alternativa para facilitar la adopción. Sin embargo, esa opción generó un fuerte rechazo entre los chicos, especialmente en la mayor, que expresó con claridad su deseo de permanecer junto a sus hermanos.
La jueza Elisabeth Inés Kiczka, titular del Juzgado de Familia N° 3 de Primera Instancia en Posadas, compartió la historia de estos hermanitos que esperan ser adoptados.

A fines del año pasado, la magistrada había considerado la posibilidad de separarlos para facilitar la adopción. Sin embargo, cuando se les planteó esa opción, la reacción fue inmediata: la nena mayor, con gran madurez, pidió que no los dividieran.
“Se pusieron muy mal, especialmente ella. Entonces decidí que valía la pena intentar una vez más difundir su historia, para encontrar una familia que pueda hacerse cargo de los seis juntos”, relató.
Los seis se destacan por su inteligencia y energía. La hermana mayor participa en maratones y todos disfrutan de la escuela. Su historia refleja la necesidad de encontrar un hogar que pueda brindarles cariño, paciencia y estabilidad. No se trata de grandes recursos materiales, sino de contar con la voluntad y la fuerza para acompañar a seis niños que sueñan con crecer juntos.
La convocatoria pública busca justamente eso: sensibilizar y dar a conocer la situación de estos hermanos, que esperan que alguien les abra las puertas de su casa y les permita compartir un futuro unidos.

(Imagen: Ilustrativa)
No se trata de grandes lujos ni de recursos extraordinarios, sino de la voluntad de brindarles un hogar estable, con cariño y compromiso.
La adopción de seis niños implica un esfuerzo económico y de tiempo, pero sobre todo requiere la decisión de abrir el corazón y ofrecerles la posibilidad de crecer juntos, sin tener que enfrentar la separación que tanto temen.
La historia de estos hermanos es un llamado a la sensibilidad y a la solidaridad. Ellos sueñan con compartir la misma casa, los mismos juegos y el mismo futuro. La convocatoria busca justamente eso: una familia que les permita seguir unidos, que transforme su vida y les dé la oportunidad de construir un camino común lleno de afecto y esperanza.

(Imagen portada: Ilustrativa)





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