Mientras Pablo Longoria transita sus primeras horas acompañando al plantel de River en San Pablo, el flamante director deportivo en paralelo monitorea las distintas gestiones que ya están en curso pensando en un ambicioso mercado de pases invernal. Porque en paralelo a su llegada desde las oficinas de River comenzaron las conversaciones para un período de traspasos que sumó un nuevo objetivo, aunque de difícil concreción: Nicolás Domínguez.
De 27 años, con pasado en la Selección Nacional (11 partidos, 1 gol; fue campeón de la Copa América 2021) y continuidad en el Nottingham Forest, Domínguez emerge como una alternativa a Mauro Arambarri en pos de reforzar una posición en la que a Eduardo Coudet no le sobran variantes: la del volante central. La baja de Fausto Vera, de hecho, evidenció la falta de alternativas de alta gama -Kevin Castaño está disponible, pero acumula tres ausencias consecutivas en las listas de convocados.
Nico Domínguez, campeón con Argentina en la Copa América 2021.
Con 35 partidos disputados en Nottingham Forest entre Premier, Europa League y copas británicas (FA Cup y EFL Cup), Domínguez se ha establecido dentro del equipo que modeló el portugués Vítor Pereira. Y eso es un obstáculo al momento de sentarse a alcanzar un entendimiento con los ingleses. Las tratativas, confirman en Núñez, no serán sencillas.
Con 52′ de promedio de acción en el club al que llegó en la temporada 23/24 luego de su ciclo de cuatro años y medio en Bologna, Nico atrajo a River por la variedad que ofrece: suele jugar como centrocampista defensivo (19 partidos en esa posición en la temporada) también puede eventualmente moverse por las bandas. Un diferencial que también seduce. Y que precisamente hace que en East Midlands se muestren reticentes a largaro. Las tratativas hasta el momento encontraron resistencia del otro lado del Atlántico.
Para ese puesto, está claro, quien todavía parece emerger como primera opción es Arambarri: con el 95% de los minutos disputados en La Liga con el Getafe (2.805′ en 32 partidos), también versátil y hasta con capacidad para llegar al área (seis goles, dos asistencias en el año), el uruguayo de 30 años fue recomendado por Coudet. Y las tratativas están en curso.
El centrocampista uruguayo del Getafe Mauro Arambarri celebra su gol (EFE).
Un defensor, un atacante y un revulsivo, en agenda
El puesto de centrocampista no es el único que River quiere cubrir. Los sueños que tiene pendiente la directiva de Núñez tienen nombre y posición. Porque se anhela tener a Nicolás Otamendi como líder de vestuario y referencia para el puesto de central izquierdo. Porque en la misma línea, Giovanni Simeone es una tentadora alternativa de repatriación proveniente de Torino. Y porque además, Ángel Correa -otro campeón del mundo- también es opción latente.
En esa línea, lo de Otamendi es lo que contractualmente parece más sencillo: su vínculo con Benfica finaliza el 30 de junio y, aunque en Lisboa son optimistas en que podrán al menos presentarle una nueva propuesta de renovación, ya hubo contactos de River con Nico -y hasta guiños del propio jugador- para imaginar que el salto finalmente se dé. José Mourinho fue claro: la decisión será del capitán de las Águilas.
Otamendi, con la Mayor (EFE/ Juan Ignacio Roncoroni)
Lo de Simeone es un tanto más complicado, aunque no imposible. Con contrato por otros dos años con Torino, la tranquilidad que su equipo fue ganando en la lucha por el descenso no fue excusa para ablandar la postura de los italianos: hasta que termine la temporada no habrá posibilidad de sentarse a negociar. Sin embargo, el futbolista se mostró abierto a la chance de regresar, siempre respetuoso de su actual cuadro.
Lo de Correa sí es difícil. Porque llegó hace un año al Tigres de México, donde se estableció (marcó 18 goles y dio 12 asistencias en 45 partidos) y es figura. Además, su latente sueño de jugar en Rosario Central también podría pesar al momento de convencerlo. En cualquier caso, desde Núñez buscarán tentarlo. Y tenerlo en un mercado que será a la vista muy ambicioso.





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