Terminó el campeonato con goles, confianza y otra imagen. Después de un semestre complejo para Newell’s, Juan Ignacio Ramírez encontró en las últimas fechas su mejor versión y cerró el Torneo Apertura como el máximo goleador del equipo. El delantero uruguayo convirtió en los tres encuentros finales y recuperó protagonismo en un equipo que también logró cambiar la cara tras un arranque muy complicado.
El Colo fue una de las figuras en el empate 1-1 ante Vélez el lunes pasado. Incluso estuvo muy cerca de irse con un triplete, aunque dos de sus tantos fueron anulados. Más allá de la bronca por esa situación, el delantero prefirió enfocarse en la reacción futbolística que mostró el equipo rosarino en el segundo tiempo.
«No vi la jugada para evaluar si fue posición adelantada o no, pero son cosas del partido. Nos quedamos con esa sensación de que si hubiésemos salido a jugar el primer tiempo como lo hicimos en el segundo, el resultado hubiese sido otro», explicó el uruguayo luego del encuentro.
El cierre positivo también le permitió recuperar terreno desde lo personal. Después de un 2025 con poca continuidad y de un ciclo irregular desde su llegada al club, el delantero volvió a sentirse importante dentro del plantel. Los goles le dieron aire en un contexto que hasta hace poco parecía muy distinto para él. «Me preparo para cuando me toque demostrar lo que puedo dar. Estoy contento con eso. En el parate nos tenemos que preparar de la mejor manera para continuar con esta levantada», aseguró .
El uruguayo de la Lepra. (foto: @newells)
La revancha personal del delantero uruguayo
Ramírez no había podido consolidarse bien en Newell’s. Tras un buen comienzo bajo la conducción de Mauricio Larriera, perdió terreno dentro de la consideración del equipo. La falta de minutos también influyó en su rendimiento y terminó alejándolo de la continuidad que necesitaba.
«Yo me vengo preparando, el año pasado no tuve muchas oportunidades de jugar y por ende sabía que me iba a costar agarrar ritmo. Ojalá que esta pretemporada me sirva para ponerme a punto y poder darle todo lo que tengo a Newell’s. Para eso volví», expresó.
El delantero también reconoció que la mejora individual estuvo acompañada por un crecimiento colectivo. Según explicó, el equipo comenzó a mostrarse más sólido y eso permitió que los atacantes pudieran tener más peso dentro de los partidos. «Necesitaba mejorar individualmente algunas cosas en lo personal y que el equipo genere un poco más. Empezamos a construir desde atrás hacia adelante y eso hace que los delanteros podamos hacer nuestro trabajo. El equipo empieza a competir de otra manera», analizó.
El impacto de Kudelka y el cambio de Newell’s
Dentro de la recuperación futbolística de Newell’s, Ramírez marcó como un punto clave la llegada de Frank Kudelka. El entrenador tomó al equipo en un momento delicado y consiguió modificar rápidamente la actitud y el nivel competitivo del plantel.
«Con la llegada de Kudelka empezamos a competir, una de las cosas que no hacíamos antes y cuando lo haces, en el fútbol argentino, todo se vuelve más parejo. Fuimos a canchas difíciles de visitante y jugamos de igual a igual. Eso te hace ganar cualquier partido», sostuvo el delantero.
Juan Ignacio Ramírez. (foto: @newells)
Más allá de haber quedado lejos de la pelea principal durante gran parte del torneo, en el plantel valoran la reacción que mostraron en el tramo final. «Nos quedamos con la sensación de no haber podido ser competitivo los primeros encuentros, pero también me quedo con la rebeldía que tiene este plantel, ya que hay muchos chicos jóvenes más los que llegaron este año, pusimos la cara y lo que hay que poner, lo dimos vuelta, y de eso nos tenemos que agarrar para continuar», remarcó.
El empate con Vélez confirmó la levantada
La igualdadante el Fortín terminó funcionando como otra muestra del crecimiento que tuvo Newell’s en las últimas jornadas. El equipo de Kudelka enfrentó a uno de los conjuntos más regulares de la zona y volvió a competir de igual a igual, algo que no había logrado sostener durante el comienzo del campeonato.
«En los primeros partidos entrenábamos de buena manera pero los resultados no llegaban. Nos tranquilizamos, comenzamos a ser un equipo ordenado, marcamos en los momentos claves de los encuentros y eso nos hizo cambiar la imagen», concluyó Ramírez sobre la evolución que mostró Newell’s en el cierre del torneo, en el que finalizó penúltimo de la Zona con 15 unidades, producto de tres victorias, seis empates y siete derrotas.
El cierre de Newell’s vs. Vélez. (foto: baires)
Mirá también
Quiénes ganan los octavos de final: así votó la gente
Mirá también
“Aranda hace cosas muy parecidas a Román»
Mirá también




//






