Al día siguiente del pique entre Aurelien Tchouameni y el uruguayo Federico Valverde, que terminó con este en el hospital tras sufrir un traumatismo craneoencefálico provocado por un resbalón en pleno altercado en el vestuario, los jugadores del Real Madrid volvieron a la Ciudad Deportiva a preparar un clásico ante el Barcelona del sábado, que estará marcado por la tensión en el vestuario.
El Real Madrid abrió sendos expedientes disciplinarios a Valverde y Tchouameni tras lo ocurrido, con dos enfrentamientos en sólo 24 horas y que tras el entrenamiento del jueves llegaron a un pico de tensión insostenible en el vestuario madridista.
Tras encararse ambos jugadores por una acción de juego en el entrenamiento del miércoles, que provocó una discusión, el jueves la tensión pasó a mayores. Desde el primer momento en Valdebebas el clima era tenso, hasta que la situación explotó en el vestuario.
Federico Valverde y Aurelien Tchouameni se agarraron en dos prácticas distintas.
En plena discusión entre ambos, Valverde, segundo capitán del Real Madrid, se resbaló y se golpeó con una mesa central del vestuario principal de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. El futbolista acudió al hospital, como parte del protocolo por este tipo de situaciones, al estar conmocionado y haber tenido que recibir puntos en la cabeza. Tras esto, regresó a su domicilio.
Después de esto, el Real Madrid informó de la apertura de expedientes disciplinarios a Valverde y Tchouameni tras el incidente ocurrido entre ambos jugadores durante y después del entrenamiento de este jueves.
En un breve comunicado oficial, el club blanco señaló que «tras los hechos que se han producido esta mañana en el entrenamiento del primer equipo» ha decidido iniciar «sendos expedientes disciplinarios» a ambos jugadores.
La práctica de viernes antes del clásico
En el comunicado oficial del Merengue, se especificó que «el club informará en su momento de las resoluciones de ambos expedientes, una vez hayan concluido los procedimientos internos correspondientes», añadió.
Esta situación pone en el foco el ambiente que se vive en el vestuario del Real Madrid, a dos días de visitar al Barcelona en La Liga, en un partido en el que, en caso de no ganar, dirían adiós definitivamente al título y su rival le dará la vuelta en su cara.
Una preocupación menor a tenor de lo que ocurre en el día a día madridista. Un clima de máxima tensión que desde el club intentarán paliar y poner orden, siendo este viernes un día clave para poner las cartas sobre la mesa.
En esta jornada, el Real Madrid lleva a cabo el entrenamiento previsto en horario matutino en su Ciudad Deportiva, al que no acudió Fede Valverde debido al traumatismo craneoencefálico que le hará permanecer en reposo entre 10 y 14 días.
El que sí acudió, minutos antes de la hora límite marcada, a las 10 a.m. de España (las 5 de Argentina), fue Tchouameni, a pesar de su expediente disciplinario.
Tchouameni llegando a la práctica del Real Madrid (EFE).
El caso de Mbappé
También acudió a Valdebebas su compatriota, Kylian Mbappé. Protagonista principal en el Real Madrid antes del incidente entre Tchouaméni y Valverde por el proceso de recuperación de una molestia muscular en el músculo semitendinoso de la pierna izquierda.
El francés, ausente de los entrenamientos debido a dicha lesión, apareció en Cerdeña junto a su pareja, la actriz española Esther Expósito. Días de descanso lejos de Madrid que provocaron las críticas hacia su figura, ante las que su entorno salió al paso desde la agencia AFP en París.
(ReuteMbappé y un mal final de temporada con el Real Madrid rs).
«El período de recuperación de Kylian Mbappé está estrictamente controlado por el Real Madrid. Parte de las críticas parten de una excesiva interpretación que no se corresponde con la realidad y la implicación de Kylian con el colectivo», subrayaron las fuentes cercanas al delantero del Real Madrid desde Francia.
Un Mbappé que el jueves, antes del pique entre Tchouaméni y Valverde, superó las pruebas médicas para aumentar la intensidad de los entrenamientos y apura sus opciones de entrar en la convocatoria del clásico, aunque fue protagonista por su actitud al salir de Valdebebas, igual que al entrar este viernes.
En ambas ocasiones se vio a Mbappé conduciendo su coche mientras se reía, a pesar del clima que se vive en el vestuario del Real Madrid en esta parte final de la temporada.
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