Este jueves 21, a las 11 horas, la comisión conjunta de Economía que preside Julia Strada y de Economías Regionales, que preside Luis Basterra, convocó a productores, trabajadores y especialistas para que expongan sobre la profunda crisis que atraviesa el sector yerbatero. Hay un elevado número de expositores de Misiones y Corrientes, que estarán en el encuentro, como el caso de Ángel Ozeñuk, productor de San Vicente.
El principal foco de alerta roja para los productores misioneros es el intento de corporaciones y organismos para que la Ilex dumosa sea legalmente considerada y etiquetada como yerba mate. La Ilex dumosa es una planta que se adapta a zonas inundables o bañados (muy comunes en la provincia de Corrientes). Al no requerir las condiciones de suelo y clima de la selva misionera, abre la puerta a que se pueda producir en cualquier parte del mundo, como India o México.

Ozeñuk advierte que esto destruiría el sello y el estatus de Misiones, como el mayor productor mundial de yerba mate tradicional (Ilex paraguariensis).
Recordó que Misiones le vende actualmente cerca del 80% de su producción a las industrias correntinas.
Si Corrientes empieza a volcarse masivamente a la producción y mezcla de Ilex dumosa bajo el rótulo de yerba mate, dejará de comprarle a los productores misioneros.
Desregulación
Otro factor es la consecuencia que está generando la desregulación del gobierno nacional. Por eso el productor analiza las consecuencias de haberle quitado facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) mediante las políticas de desregulación. Aunque reconoce que el instituto tenía errores y el precio fijado no siempre se cumplía a rajatabla, funcionaba como un parámetro o piso indispensable. Sin ese precio de referencia, los productores quedan totalmente desprotegidos frente a las grandes industrias.
Allí sostiene que cualquier organismo regulador debe existir en función de proteger a los pequeños secaderos, las cooperativas locales y, fundamentalmente, a los tareferos.
A su vez Ozeñuk se muestra firmemente en contra de la postura de otros productores que exigen fijar el valor de la hoja verde en un equivalente a 50 centavos de dólar. Explica que esta lógica es peligrosa debido al contexto actual por la falta de competitividad con Brasil y Paraguay.
Desplome de la rentabilidad del productor
El productor plantea que en el primer cuatrimestre de 2023 se pagaba entre $400 y $420 el kilo de hoja verde en secadero. En el contexto actual, con combustibles, energía, paritarias de mano de obra y costo de vida muchísimo más caros, a los productores se les está pagando apenas entre $200 y $250.
Ozeñuk apela a la memoria y solidaridad de las grandes industriales yerbateras, recordándoles que crecieron gracias al apoyo y el esfuerzo de los pequeños productores minifundistas cuando aquellas eran empresas pequeñas.
La disertación
Ozeñuk recordó que le tocará abrir la sesión de la Comisión de Economías Regionales, enfatiza la necesidad de que los 7 u 8 oradores del sector productivo unifiquen un discurso claro y sin discrepancias, argumentando que el tiempo de exposición de 5 a 8 minutos es demasiado valioso como para desperdiciarlo en internas individuales.
Los planteos
Desde la convocatoria se plantea que la crisis del sector yerbatero es un caso testigo del modelo de desregulación y abandono del gobierno nacional.
Desde el DNU 70/2023, el gobierno le quitó al Inym la facultad de fijar precios de referencia.
Las consecuencias son devastadoras: los productores cobran $220 por kilo cuando producirlo cuesta $424. Trabajan a pérdida, cobran en cuotas de hasta 120 días y con cheques rechazados. Mientras tanto, tres empresas manejan el 46% del mercado y concentran el poder de fijar precios, afectando al eslabón más débil de la cadena: los pequeños productores. La situación derivó en acampes, una medida de no cosecha y un creciente éxodo laboral hacia Brasil. Y como remate, el gobierno nacional recortó $1.705 millones al programa IDER, el único instrumento de financiamiento que les quedaba a los pequeños productores y cooperativas.
La lista de invitados
Además de Ángel Ozeñuk, están invitados Manfredo Seifert – productor y gerente de la Cooperativa Montecarlo, impulsor del Inym de Montecarlo.
Susana Cuadra, productora de Colonia Itatí de comandante Andresito; â Jorge Pujato, secretario de la Asociación Forestal Mesopotámica; â Rodrigo Correa, presidente del Inym; aunque fue invitado, Ricardo Maciel, secretario de asuntos yerbateros de Misiones no estaría presente. Se suman, Denis Bocher, Edgar Gustavo Hein presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de la provincia de Misiones (Fedecoop); Ana Cubilla, secretaria General del SUOR de Andresito; Gustavo Quatrin, productor de yerba Playadito de Colonia Liebig y Jorge Skripczuk, productor y presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero de Aristóbulo del Valle; Carolina Torres, productora yerbatera; Javier Gortari, economista, doctor en Ciencias Sociales y ex Rector de la Unam y â Joaquín Comas presidente de la Asociación de Productores Molineros de Corrientes; Cristian Castro diputado provincial de Misiones por el Partido Agrario y Social. Hugo Marcelo Humeniuk, productor e intendente de Concepción de las Sierra; Federico Layh, productor yerbatero, fue parte del directorio del Inym durante el 2018 y representante de la Federación Agraria de Gobernador Virasoro de Corrientes y â Hugo Sand, integrante de Apam ingeniero agrónomo e impulsor del Inym.





//
