El diputado provincial Cristian Gabriel Castro (PAyS) expuso este jueves 21 de mayo en el Congreso de la Nación sobre la crisis que atraviesa el sector yerbatero en Misiones. El legislador oriundo de San Javier participó de una reunión conjunta de la Comisión de Economía y la Comisión de Economías Regionales, donde presentó datos y gráficos para explicar el impacto de la desregulación sobre pequeños productores y tareferos.
“Es un orgullo y una enorme responsabilidad porque no soy productor yerbatero, pero sí tengo la empatía de ponerme en el lugar de cientos y miles de familias yerbateras de la provincia de Misiones”, expresó Castro al iniciar su exposición.
Durante su intervención, el legislador sostuvo que la yerba mate funciona dentro de un “mercado imperfecto”, marcado por una fuerte desigualdad entre productores y grandes molinos. Según explicó, el 90% de los productores yerbateros poseen menos de 30 hectáreas, reflejando la realidad del minifundio misionero. En contraste, aseguró que los dos principales molinos concentran cerca del 40% del mercado y las diez principales industrias alcanzan el 80%.
“Estamos ante un oligopsonio claramente. Y me pregunto si no estamos ante un posible abuso de posición dominante, algo que prohíbe la ley de defensa de la competencia”, planteó ante los diputados nacionales.
Castro también cuestionó los efectos de la desregulación del sector yerbatero y defendió el rol histórico del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Señaló que, si bien el precio de la yerba en góndola cayó en términos reales, el costo de esa reducción fue absorbido por productores y trabajadores rurales.
“El precio bajó, sí, pero ¿a costa de quién? La transferencia de recursos la pagaron los pequeños productores y los tareferos”, remarcó.
En ese sentido, explicó que mientras en diciembre de 2023 muchos productores cobraban entre 370 y 380 pesos por kilo de hoja verde con el INYM regulando precios mínimos, actualmente los valores cayeron drásticamente y, además, los pagos se realizan con cheques diferidos de hasta 120 días, muchas veces sin fondos.
El diputado también rechazó la idea de una “superproducción” de yerba mate en Misiones. Comparó los años 2021 y 2025 y aseguró que tuvieron niveles de producción similares, aunque con resultados completamente distintos para los productores.
“En 2021 sobraron siete millones de kilos y el productor tuvo un precio justo. En 2025 faltaron 55 millones de kilos y, sin embargo, le pagaron mucho menos”, explicó.
Sobre las exportaciones, Castro afirmó que el crecimiento en volumen no responde a políticas oficiales ni a la desregulación, sino al aumento del consumo de comunidades sirias radicadas en Europa, producto de los desplazamientos generados por la guerra en Siria. Además, advirtió que el valor FOB de las exportaciones cayó un 23% pese al aumento de las cantidades vendidas.
En el tramo final de su discurso, el legislador defendió la continuidad del INYM como herramienta de regulación para garantizar la rentabilidad de toda la cadena productiva.
“El INYM es una herramienta. Y si un machete pierde filo, no se tira a la basura: se le saca filo. Al INYM no había que destruirlo, había que mejorarlo”, sostuvo.
“La crisis yerbatera no es solo económica, es social y cultural”
Luego de la exposición, Castro fue entrevistado por el periodista del Senado Gerardo Strejevich, donde destacó la importancia de que los diputados nacionales escuchen directamente a los productores misioneros.
“Después de dos años y medio de desregulación, está bueno que los diputados de la Argentina puedan escuchar en primera persona lo que está pasando en el sector yerbatero”, afirmó.
El legislador advirtió que muchas veces en Buenos Aires llegan informes positivos sobre el sector, mientras que en la chacra misionera la realidad es muy diferente.
“Dicen que crecen las ventas y las exportaciones, pero en la vida cotidiana de nuestros productores se ve una crisis que no es solo económica, sino también social y cultural”, expresó.
Castro señaló además que utilizó gráficos y estadísticas durante su presentación para demostrar que la desregulación “no trae eficiencia, sino mayor desigualdad e ineficiencia en la cadena yerbatera”.
Finalmente, el diputado aseguró sentirse emocionado por la confianza recibida de los productores misioneros.
“Hace tres años que vengo luchando y visibilizando esta situación en la provincia. Poder venir al Congreso y contar esto junto a los productores es para lo que entré en la política: representar a la gente”, concluyó.





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