San Ignacio fue escenario del acto central por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo, en una jornada que también conmemoró los 400 años de la presencia jesuítica en Misiones. Bajo una llovizna que evocó la histórica fecha de 1810, vecinos y autoridades se reunieron para celebrar la gesta patria.

El gobernador Hugo Passalacqua encabezó la ceremonia y recordó el legado de unidad que dejó la primera junta de gobierno:
“En situaciones complejas tenemos que estar juntos, hombro con hombro, como lo hicieron aquellos revolucionarios. Ese es el mandato que debemos retomar”.

Más allá de la evocación histórica, el mandatario provincial se mostró conmovido por el afecto recibido de la gente durante la jornada. Tras el acto, compartió abrazos y saludos con los vecinos, gesto que interpretó como un mensaje de esperanza:
“Uno disfruta con la gente, y en un día tan especial esos abrazos son una especie de mensaje: que hay que estar juntos en un momento difícil, todos juntitos. Ese es el mensaje que siento”.

Passalacqua subrayó que la fiesta patria no debe limitarse a un desfile, sino ser una oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de unión y compromiso colectivo:
“En momentos de dificultad, como lo tuvieron aquellos revolucionarios, se juntaron más allá de las diferencias y empujaron para adelante el carro. Ese es el legado que debemos retomar”.

La jornada concluyó con un clima festivo y comunitario, reafirmando que el espíritu de la Revolución de Mayo sigue vivo en Misiones, entre la memoria histórica, la unidad y el afecto popular que acompañó al gobernador en San Ignacio.






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