A los 19 años, edad en la que hoy en día un futbolista ya puede ser un auténtico experimentado por los debuts cada vez más prematuros, tenía el oro en sus manos. Literal. Trabajaba en minas con su padre a la par de los estudios, pero su elemento más preciado no era brillante ni ese material precioso tan codiciado: soñaba con patear la pelota dentro de una cancha. Por no haber hecho la formación habitual, la ilusión de Nelson Deossa se derrumbaba, pero picó y encontró el tesoro: a los 20 debutó de forma profesional, el destino lo llevó a destacarse en el último Mundial de Clubes con Monterrey, saltó a Betis y por estas horas aparece en el radar de River para reforzar la mitad de la cancha.
Volante central mixto, con la posibilidad de jugar más cerca del eje o de soltarse como un enganche, se destaca por su despliegue táctico y físico con su porte de 185 centímetros y por esa verticalidad que exige Eduardo Coudet, virtudes que le permitieron ser figura en aquel enfrentamiento contra el equipo de Marcelo Gallardo a mediados del año pasado en el Rose Bowl de Pasadena. De hecho, después de llegar a Rayados por pedido de Martín Demichelis desde Pachuca por cerca de 6M de euros, el club mexicano le vendió su ficha al club de Sevilla por 10M en el inicio de la última temporada.
Zurdo, con buena pegada de media distancia y un total de 26 goles en más de 200 partidos en Primera, en España sumó 33 juegos aunque no logró cumplir con las grandes expectativas que había generado tras su llegada desde la Liga MX por una importante cifra. Suplente en dos de los últimos tres partidos de la temporada en el equipo de Manuel Pellegrini, Betis ve con buenos ojos negociarlo, con Monterrey expectante por tener el 15% de plusvalía de una futura venta.
Mientras en River iniciaron conversaciones en una zona neurálgica y en la que se esperan salidas como la de Kevin Castaño y Giuliano Galoppo, en Sevilla ya están al tanto del interés. Tal es así que medios locales cuentan que Pablo Longoria, nuevo director deportivo del CARP, «sigue de cerca la operación» por un jugador que también recibió sondeos de clubes de Brasil como Vasco da Gama y Flamengo.
Nacido en Marmato, un pequeño municipio de Colombia dentro del departamento de Caldas con una población de menos de 10 mil habitantes, la explotación de oro es la principal fuente económica de una zona que, paradójicamente, está marcada por la pobreza mientras las multinacionales se van con la riqueza. En ese contexto adverso creció Nelson, quien más allá de la frustración lógica nunca bajó los brazos y aprovechó su llegada al Atlético Huila, en Segunda.
Campeón de la Primera B, se consolidó en la liga de Colombia, tuvo un paso a préstamo por Estudiantes de la Plata, se marchó a Junior, ganó dos títulos en Atlético Nacional y en 2024 llegó a Pachuca por una cifra levemente inferior al millón de euros. Con los Tuzos levantó tres trofeos internacionales, compartió plantel en Rayados con Sergio Ramos y después de su paso por Europa, a sus 26 años, necesita volver a brillar. ¿Será en River?





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