Cuestión de números. A las nueve de la noche de allá -que son las once de acá- llega el diez. Lionel Andrés Messi Cuccittini. El de la sexta Copa del Mundo, el que ganó la tercera, el que quiere la cuarta para volver a hacerle upa al trofeo del que apenas un puñado de seres humanos ha conocido su peso en oro. El capitán de una Selección que aterrizó durante la calurosa mañana de Kansas City en territorio estadounidense y que ya está en modo Mundial activado.
Leo se sumará al grupo al horario de la cena para encarar este nuevo desafío. Ya sin el suspenso a cuestas que había dejado flotando luego de disputar el que, según él, fue su último partido por Eliminatorias Sudamericanas, ante Venezuela en el Monumental, allá por septiembre, en la misma noche en la que conoció a Charly García.
«No creo que juegue el otro Mundial, por edad lo más lógico es que no llegue, pero bueno, ya estamos ahí, estoy ilusionado, con ganas”, había dicho luego de aquella goleada, penúltimo partido antes de finalizar el proceso de clasificación.
En todo el mundo esperan a Messi (EFE).
Pero ahí está, Messi. Preparado para volver a jugar el torneo que más veces disputó -junto a la Copa América- como futbolista de la Selección. Con aquellas “ganas” potenciadas por la inminencia del inicio del Mundial, luego de haber disfrutado de los días en familia mientras reducía esfuerzos tras la contingencia física que encendió las alarmas hace una semana.
Es cierto: la sola presencia del #10, que le convidó su dorsal a la cola del avión del ARG 1978 en el que aterrizó la Selección, irradia expectativa. No solo fronteras adentro de nuestro país o en el estado de Missouri que comenzó a conocer la pasión argentina: también en el planeta que esperó el anuncio de su presencia -que llegó adonde debía ir, al cuerpo técnico que lidera Lionel Scaloni: el grupo primero- porque deseaba disfrutarlo en una cancha en el evento más convocante.
Aunque ese mismo mundo futbolero se tomó las mechas cuando lo vio salir del último partido de la MLS con el Inter Miami, en el triunfo 6-4 frente a Philadelphia, yéndose directamente al vestuario y tomándose el isquiotibial izquierdo mientras masticaba bronca. Horas más tarde se confirmaría el diagnóstico: Leo sufrió una inflamación asociada a la fatiga por el esfuerzo deportivo y que lo sacará preventivamente de los amistosos ante Honduras (6/6) e Islandia (9/6), y que lo obligará a trabajar de manera diferenciada para llegar a punto al estreno ante Argelia.
Messi en sus Mundiales.
Descansar, trabajar meticulosamente con incremento paulatino de cargas y esperar. Esos serán los pasos que tendrá que seguir Messi con el monitoreo constante del kinesiólogo Luis García y del profe Luis Martín. Todo ello, en pos de estar en plenitud para el momento de mayor exigencia, la de competencia, con 24 días de recuperación a cuestas. Un tiempo que, se cruzan los dedos en todo el globo (incluso en Argelia, Austria y Jordania: nadie quiere privarse de verlo), le alcance para sanar su problema.
Nadie no quiere ver a Messi con la #10. Todos sueñan con que se haga carne en el Arrowhead Stadium esa foto que flamea en la lona que ya está tendida lookeando el Hotel Origin de Kansas, base de alojamiento de la Selección. Tenerlo ahí, con fintas y pases. Siendo parte fundamental de un grupo al que quería tener en claro que le sería “útil”, que “no sería una carga”. El paso de los meses lo convenció de que debía formar parte de la cita. “Para el bien del fútbol debería estar”, le contestaba el propio Lionel Scaloni a Olé en marzo, cuando el suspenso todavía no se había despejado.
Ahora es una realidad. Con Messi, la Selección ya está enfocada. Con la cabeza y el corazón puestos al servicio de una causa. Esa que convocará a millones a través de la tevé, de la radio o del stream. Que generará clicks digitales y que poblará los feeds. El anhelo de la cuarta en la sexta del Diez.
Inter Miami’s Argentine forward #10 Lionel Messi leaves the field during the Major League Soccer (MLS) regular season football match between Inter Miami CF and Philadelphia Union at Nu Stadium in Miami, Florida, on May 24, 2026. Lionel Messi exited Inter Miami’s Major League Soccer match against Philadelphia Union with an apparent leg injury on May 24 just weeks before the start of the World Cup. Argentina superstar Messi was substituted in the 73rd minute after clutching the back of his left leg and requesting to come off. (Photo by CHANDAN KHANNA / AFP)




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