Misiones
#MenosFila: el reclamo por la interminable espera en la frontera de Iguazú llega a Change.org y cruza a Brasil

Las interminables filas en el Centro de Frontera de Puerto Iguazú son una postal que se repite desde hace al menos 20 años, pero ahora el reclamo tomó una nueva dimensión: una petición en Change.org reúne cientos de firmas y empieza a ganar visibilidad internacional.
La iniciativa fue creada por el comerciante Mario D’Arpino, quien decidió dar forma digital a un problema que golpea de manera directa a comerciantes y operadores turísticos del destino. Las demoras en el ingreso y egreso de personas no solo desalentan el turismo, sino que también obligan a muchos emprendedores a reducir personal o directamente cerrar sus puertas.
La Asociación Civil de Atractivos Turísticos Iguazú (ACATI), que núcleo a la mayoría de los atractivos del destino, decidió sumarse a la causa y difundirla para ampliar el alcance del reclamo ante el gobierno nacional, único responsable del funcionamiento del centro de frontera.
El impacto cruzó la frontera. En las últimas horas, empresarios de Puerto Iguazú se reunieron en las oficinas de la Secretaría de Turismo de Foz do Iguaçú con su titular, Jin Bruno Petrycoski, y acordaron diseñar una campaña bilingüe para impulsar la petición y presionar a las autoridades nacionales en busca de soluciones que beneficien al comercio de ambos países.
Un problema de dos décadas sin respuesta.
Las movilizaciones, manifestaciones pacíficas y visitas de funcionarios nacionales se sucedieron a lo largo de los años sin resultados concretos. Se instalaron casillas adicionales en el sector de acceso, pero la falta de planificación en la circulación vehicular generó más problemas de los que resolvió. También se sumaron terminales individuales para agilizar el ingreso de peatones, aunque las limitaciones del sistema y la falta de información impidieron que fueran efectivas.
Entre las soluciones históricamente reclamadas figuran el incremento de personal en el control migratorio, la construcción de más casillas, la ampliación de la calzada de la ruta 12 —donde muchos conductores circulan por la banquina o en contramano para avanzar— y el traslado del control migratorio hacia el sector del Abasto o al control de Urugua-í, replicando el modelo de Foz do Iguaçú y Ciudad del Este, donde el turista puede ingresar al país y realizar el trámite migratorio solo si se dirige una otra ciudad.
Un grupo de arquitectos de Puerto Iguazú desarrolló incluso un proyecto de refuncionalización del Centro de Frontera que llegó a Buenos Aires, pero no fue tomado en cuenta. Actualmente trabajan en una propuesta actualizada y esperan que la movilización digital sirva como impulso para que esta vez sí obtenga respuesta.
El costo económico
En 2022, la Cámara de Comercio Iguazú realizó un relevamiento con encuestas en la fila del Centro de Frontera y estimó que solo en el mes de julio de ese año Puerto Iguazú perdió más de USD 30 millones por las demoras. El sector privado alertó en ese momento sobre cancelaciones masivas de reservas y un fuerte impacto negativo en el comercio local.
La diferencia en los números actuales es elocuente: hasta junio, las Cataratas del lado argentino superaron el millón de visitantes, mientras que del lado brasileño ingresaron a la maravilla natural 700.000 turistas. Para los operadores turísticos, la brecha tiene una sola explicación: las demoras en la aduana. La petición: https://c.org/ZF4BF6fT2f
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