La noticia golpeó lejos, pero se sintió cerca. En Misiones, Javier Ferrer, venezolano radicado en la provincia, siguió con angustia las primeras informaciones sobre la catástrofe que sacudió a Venezuela y que mantiene en vilo a miles de familias dentro y fuera del país.

En diálogo con el periodista Jorge Kurrle, conductor del programa periodístico Cadena de Noticia que se emite por la plataforma C6Digital, Ferrer contó que las primeras horas fueron de incertidumbre. Parte de su familia y la de Maryuli, su compañera, permanecían en zonas afectadas y recién con el correr de las horas comenzaron a llegar los mensajes que trajeron algo de alivio.
“Gracias a Dios, desde ayer comenzaron a reportarse”, relató, al confirmar que incluso un hermano que estaba a unos 150 kilómetros de Caracas logró comunicarse para decir que se encontraba bien.

La preocupación más fuerte estaba puesta en Caracas, ciudad de origen de Maryuli y uno de los puntos más golpeados. Ferrer explicó que en Maracaibo, su ciudad natal, el movimiento también se sintió con intensidad, aunque sin saldos graves que lamentar.
En cambio, desde la capital venezolana llegaron testimonios de una situación “muy fuerte” y “muy dura”, aunque con la tranquilidad de saber que sus seres queridos estaban con vida.

Con el teléfono en la mano y conectado a grupos de WhatsApp de medios y conocidos, Javier fue reconstruyendo minuto a minuto la dimensión del desastre. Lo que más lo impactó, dijo, fue la magnitud del fenómeno y el carácter inusual del movimiento: un doble sismo, con apenas segundos de diferencia, que provocó derrumbes y escenas de destrucción en distintas zonas del país.

Pero detrás de la tragedia natural también aparece otra preocupación: la fragilidad de un país que ya venía golpeado. Ferrer remarcó que la recuperación será compleja porque muchos sistemas se encuentran colapsados y cuestionó la falta histórica de una verdadera cultura de prevención ante riesgos sísmicos.

Hoy, desde Misiones, Javier reparte su vida entre la radio, la comunidad que lo recibió y una Venezuela que sigue estando presente en cada noticia. Actualmente trabaja en FM Sintonía de Vida, donde conduce “Qué gran día”, de 10 a 12, con una propuesta que mezcla información, entretenimiento, música caribeña y palabra de fe.

La entrevista terminó con una frase que resume el sentimiento de muchos migrantes venezolanos en la tierra colorada: la distancia no corta el lazo. Ferrer agradeció el cariño recibido y pidió mantener la oración por Venezuela y por su gente, mientras la comunidad venezolana en Misiones continúa atenta a cada mensaje, cada llamado y cada confirmación de vida.






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