Cuando las temperaturas bajan y la temporada de cítricos alcanza su punto máximo, la mandarina se convierte en la reina indiscutida de la cocina. Si bien comerla al natural siempre es un gran plan, convertirla en el ingrediente estrella de la repostería casera eleva por completo la experiencia.

En ese sentido, te traemos unos muffins de mandarina irresistibles y con un truco que muy pocos saben: la fruta se utiliza incluso con cáscara. Esto no solo simplifica el proceso, sino que les aporta una intensidad de sabor y un aroma cítrico verdaderamente único.

Ingredientes
Rendimiento: 4 a 6 porciones (según el tamaño de tus moldes).
- 2 mandarinas medianas (bien lavadas y sin semillas).
- 2 huevos a temperatura ambiente.
- 150 g de azúcar.
- 80 ml de aceite neutro (girasol o maíz).
- 200 g de harina leudante (o harina 0000 + 1 cdita. de polvo para hornear).
- 1 pizca de sal (para realzar los sabores).
- Opcional: 1 cdita. de esencia de vainilla o un toque de ralladura de limón.
Guía paso a paso: de la mesada al horno
- Puesta a punto: Precalentá el horno a 180 °C. Prepará tu molde para muffins colocando pirotines de papel o pincelando con un poco de manteca/aceite y harina.
- El licuado mágico: Lavá muy bien las mandarinas, cortalas en cuartos y retirá minuciosamente todas las semillas. Ponelas en la licuadora o procesadora con cáscara y procesá hasta lograr un puré liso y aromático.
- Mezcla líquida: En un recipiente amplio, batí los huevos con el azúcar hasta que queden espumosos. Incorporá el aceite, el puré de mandarina y la vainilla si decidiste usarla.
- Secos e integración: Tamizá la harina leudante con la pizca de sal e integrala a la preparación anterior. Hacelo con movimientos envolventes y sin batir en exceso para que los muffins no queden apelmazados.
- A moldear: Repartí la mezcla en los pirotines llenando solo hasta 3/4 partes de su capacidad, ya que crecen bastante en el horno.
- Cocción perfecta: Llevá al horno por 20 a 25 minutos. ¿Cómo saber si están listos? Pinchá el centro con un palillo: si sale limpio y seco, ¡están en su punto!





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