
Franco Colapinto tuvo un momento complicado en el arranque del Gran Premio de Hungría de Fórmula 1. El piloto argentino se despistó durante la segunda práctica libre (FP2), impactó contra el muro y no pudo completar la tanda.
El incidente ocurrió cuando todavía quedaba más de media hora de entrenamiento. Colapinto perdió la estabilidad de su Alpine A526 en una de las curvas más exigentes del circuito, intentó corregir el trompo, pero el auto terminó yéndose de costado hasta golpear contra la pared.
El impacto provocó daños en la zona trasera del monoplaza, principalmente en el alerón, aunque en principio no habría afectado componentes importantes del vehículo.
Colapinto salió ileso y el equipo ya trabaja en el auto
Tras el choque, el argentino pudo bajarse del auto por sus propios medios y no presentó inconvenientes físicos. Por protocolo, fue trasladado en el vehículo médico para realizar los controles correspondientes.
Ahora, el equipo Alpine deberá reparar el monoplaza para que Colapinto pueda continuar con la actividad del fin de semana, que tendrá la FP3 el sábado por la mañana y la clasificación desde las 11.
Un viernes con poco rodaje
El accidente llegó en una jornada que ya había sido complicada para el piloto argentino. En la primera práctica libre no pudo salir a pista porque cedió su lugar al piloto rookie Paul Aron, una obligación reglamentaria para el equipo.
La segunda tanda era una oportunidad clave para completar pruebas con diferentes cargas de combustible, simulaciones de clasificación, tandas largas y evaluación de neumáticos. Sin embargo, el despiste terminó acortando el trabajo previsto.
Más allá del golpe, en Alpine confían en que el auto podrá estar listo y que Colapinto tendrá una nueva oportunidad para recuperar ritmo en el circuito húngaro.





//
