Una hembra de ocelote regresó a la selva misionera después de permanecer cinco meses en rehabilitación, tras haber sido atropellada sobre la Ruta Nacional 12, dentro del Parque Nacional Iguazú. La liberación se concretó el 17 de julio, una vez que los especialistas confirmaron que el animal estaba en condiciones de volver a vivir en libertad.
Un rescate a tiempo y una recuperación de cinco meses
El felino había sufrido graves heridas en febrero, cuando fue embestido por un vehículo en plena ruta. Gracias al aviso inmediato del hecho y al rápido trabajo de guardaparques nacionales y del personal del Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, pudo recibir atención veterinaria de urgencia y comenzar de inmediato su proceso de recuperación.
Tras cinco meses de tratamiento, la ocelote volvió al Parque Nacional Iguazú con un collar GPS colocado, que permitirá monitorear su adaptación a la vida silvestre. El seguimiento forma parte de un trabajo conjunto entre el Proyecto Yaguareté, de CeIBA-CONICET, y el Projeto Onças do Iguaçu, con el objetivo de conocer cómo evoluciona el ejemplar en las próximas semanas.
Desde los equipos de conservación remarcaron que los atropellamientos son una de las principales amenazas para la fauna silvestre en Misiones, y pidieron a quienes circulan por rutas que atraviesan áreas protegidas respetar los límites de velocidad para evitar que se repitan este tipo de accidentes.
El ocelote es el tercer felino más grande de América, detrás del yaguareté y el puma. Aunque se trata de una de las especies más frecuentes de la Selva Paranaense, en la Argentina está catalogado como vulnerable, principalmente por la pérdida de hábitat y el impacto de las actividades humanas.





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