Boca busca un nueve. Cada vez con mayor intensidad. A medida que los partidos pasan -y van tres solamente- y los problemas en el puesto se profundizan. Mientras tanto, Miguel Ángel Merentiel, el que siempre está, pone el pecho y también las ganas para poder ocuparse ese lugar que nunca fue suyo más allá de su aporte goleador. Y el desafío mayúsculo lo tendrá este jueves ante O’Higgins en Chile, en la revancha de playoff de la Copa Sudamericana.
Merentiel lleva 57 goles en 167 partidos en Boca, con un promedio de 0,34, pero la mayor parte de sus tres años y medio en el club los pasó jugando al lado de un nueve. Ya sea Darío Benedetto, Edinson Cavani, Milton Giménez o Adam Bareiro. Moviéndose con libertad por una punta o la otra, tirándose atrás y llegando al área. Lo que no se puede discutir es que siempre fue el único confiable en cuanto a presentismo y que se bancó tener que apagar incendios.
En este arranque de semestre, con la salida de Cavani y los problemas físicos de Giménez y Bareiro, la Bestia tuvo que jugar una vez de centrodelantero. Pero a diferencia de otras veces, lo hizo con dos extremos, en un 4-2-3-1 que solamente encuentra un precedente en el Mundial de Clubes, en ese inicio del ciclo de Miguel Russo, cuando también tuvo que asumir la responsabilidad de los goles y se lució con goles al Benfica y Bayern Munich.
Ahora, Merentiel tiene que volver a ser, recuperar la confianza que parece perdida en este 2026 en el que lleva tres goles en los últimos 16 partidos, aunque viene de anotarle a O’Higgins en la ida en la Bombonera con una buena definición frente al arquero rival tras una asistencia perfecta de su amigo Leandro Paredes.
La decisión de Merentiel en medio del interés de Boca por Romero y Passerini
La decisión de Merentiel en medio del interés de Boca por Romero y Passerini
Pero no se trata solamente de recuperar la confianza y la tranquilidad para terminar las jugadas, sino también aprender a jugar al lado de Sebastián Villa. Enteder lo que puede generar su compañero. Un desborde, un enganche, un remate cruzado. Y estar ahí para terminar la jugada, dentro del área. Lo sabe, lo tiene bien claro y decidió hacer todo para mejorar. Después de varias pelotas que cruzaron el área sin que nadie las empujara a la red.
«Seba saca mucha ventaja en el mano a mano, me tengo que quedar más en el área y pulir esos detalles», se propuso después de la victoria del jueves pasado. «Vamos a tener un juego muy rápido en velocidad, en las contras, tenemos que pulir esas cosas y seguir mejorando», agregó el #16 que quiere seguir de racha y volver a la senda goleadorada.
No es menor la exigencia para Merentiel. El pedido de Arruabarrena de un refuerzo para el centro del ataque llega a sus oídos y sabe que se encuentra bajo examen permanente. David Romero o Lucas Passerini, en caso de que llegue alguno de ellos, no haría otra cosa que poner en riesgo su titularidad. Porque en el esquema actual habría que ver dónde podría encajar si no es bien de punta. ¿En el puesto que se disputan Leonel Flores y Alan Velasco por la banda derecha? ¿Por el medio donde juega Tomás Aranda?
Todo dependerá de cómo sigan las negociaciones y de cómo responda la Bestia ante semejante responsabilidad de jugar de nueve.
Créditos: ESPN.
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