La misionera radicada en Francia María Nathan vuelve a exponer en la sala principal del museo Juan Yaparí, esta vez con una indagación sobre el significado de la belleza en la historia del arte. “Dibujando podemos crear el mundo que queremos”, dice la artista.
Para que una obra sea “de arte” ¿tiene que ser linda? ¿Es la belleza un requisito? ¿O es la belleza también un mito?. Con estas preguntas en foco, María Laura Bastos Nathan, psiquiatra y artista nacida en Misiones, se lanzó a la producción de la muestra que el viernes 7 de agosto a las 19 hs quedará inaugurada en el Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí, Sarmiento 1885 de Posadas.

“Diferentes Momentos en la Historia de la Belleza” es el nombre de esta serie de obras que exploran diferentes técnicas de grabado: sobre madera, con aplicaciones de collage; de carborundum e impresiones de hojas disecadas; de intaglio sobre placa de cobre; sobre placa de cobre, con técnica de aguatinta, entre otras.
Las obras tienen muchos kilómetros recorridos, ya que la artista reside en Francia hace muchos años. Sin embargo, dialogan con su la muestra anterior, que también tuvo lugar en el museo Yapari en el mes de mayo de 2025, “¿Adonde van a parar los mitos?”.

“Sabemos que lo que se consideraba lindo, bello, interesante, en otra época, o en otras tradiciones, no es igual a lo que predomina como gusto en nuestra cultura, en nuestra época. Basta con mirar películas del siglo pasado, fotos de familia, o nuestras propias fotos de adolescentes”, reflexiona la artista.
Una de las primeras esculturas representando una mujer, conocida como “Venus de l’Espugue”, corresponde a una serie de representaciones en toda Europa, desde España hasta Rusia, de hace 25 mil años, de mujeres embarazadas caracterizadas por senos y nalgas descomunales. Es la época de las pinturas rupestres en Lascaux (Francia), Altamira (España), y en África al sur del Sahara. “¿Eran esas redondeces la expresión de la belleza? No lo sabemos”.
Remontando la historia desde este tiempo remoto, Nathan retoma imágenes y las va resignificando. Así, pasan por su cincel el barroco y su llegada a Sudamérica a través de la evangelización jesuita; el período Edo, en Japón; las máscaras africanas; el arte religioso, el arte renacentista, etc.
“Podemos partir de la hipótesis de que cada cultura tiene sus características, y que el encuentro con otra, distante, a veces opuesta, da por resultado un injerto particular. Pero hubo y hay, siempre, una idea de lo que nos atrae aún cuando no sepamos explicar a partir de qué nos sentimos atraídos”.
“Dibujando se puede crear el mundo que queremos”

Nacida en Posadas, su infancia estuvo marcada por los paisajes de la provincia y las narrativas familiares cargadas de mitos, migraciones y exilios. Los relatos de la guerra civil española de su madre y las historias paraguayas de sus abuelos formaron el imaginario que impulsa su práctica artística.
Su trayectoria profesional comenzó en Buenos Aires, donde estudió Medicina y luego Psiquiatría. Trasladada a Francia, inició su formación artística en el Museo de Artes Decorativas y la École des Beaux-Arts de París, al mismo tiempo que desarrolló su práctica privada. A lo largo de los años, perfeccionó su técnica de grabado en la Royal Academy of Arts de Londres y la Leith School of Art de Edimburgo, así como talleres privados en Bologna, Barcelona y Venecia. Su obra ha sido expuesta en espacios internacionales: el Grand Palais de París, galerías londinenses especializadas en grabado (Woolwich, Bankside Gallery), y ferias de arte en París, Miami y Madrid.
“Dibujo y continúo dibujando, como lo hacía a los cuatro años en el patio de la casa de mi abuela cuando imaginaba bailarines desde que mi padre me explicara que con mi estatura y el tamaño de mis pies, el ballet me quedaba vedado. Y como lo hacía en la escuela y en el secundario y durante la carrera de Medicina, y en el internado del hospital y con los chiquilines que empecé a atender después. Tratando siempre de continuar la observación del mundo que me enseñó el dibujo y a jugar con la imaginación. Porque dibujando se puede crear el mundo que queremos”.





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