Los puntajes de River vs. Independiente Rivadavia de Mendoza, por el Torneo Apertura
Con pasajes de buen juego y todavía algunas fallas defensivas, el equipo de Ponzio volvió a dar otra muestra de crecimiento futbolístico y sumó tres puntos claves para acomodarse en las tablas.

Santiago Beltrán – 6
En la primera mitad, las aproximaciones del rival no requirieron de sus intervenciones. No obstante, cuando debió salir a cortar un centro o jugar con los pies, no tuvo ninguna complicación. Ya en el segundo tiempo, sí; poco para hacer en el gol, le cabecean abajo del arco, pero además hubo un par de estupendas atajadas, propias del Beltrán que irrumpió en la primera del más grande.
Gonzalo Montiel – 6
Como sucede este año, una de las prestaciones ofensivas del equipo, a veces la única. En el partido de hoy no tanto, aunque queda claro por qué es el segundo goleador de River en el año. En cuanto a lo defensivo, el complemento con el primer central es siempre un tema, pero esta vez quedó solamente en la preocupación, no llegó a ser problema.
Lucas Martínez Quarta – 4
Su presentación en el partido fue un patadón a un jugador de Independiente Rivadavia de Mendoza en la puerta del área, que, por suerte, terminó en nada. Luego, los problemas de siempre: déficit en el mano a mano, a destiempo en los cruces, la salida siempre con pelotas regaladas a los rivales. Sale en la foto del gol rival, claro, pierde el duelo en el área que termina en el primer gol de Independiente Rivadavia. Estaba ganado, pero el primer central puso al visitante en partido.
Nicolás Otamendi – 6
El doble trabajo del campeón del mundo consiste en resolver su zona, pero también salir como un bombero a los cruces de su compañero de zaga. Por caso, una intercepción proverbial donde el 28 estaba en cualquier lado. Para destacar: patriada decisiva en lo que termina siendo el penal, una excursión que implicó un desorden en la defensa mendocina. El líder del equipo: bien.
Marcos Acuña – 6
Si bien no estuvo tan preciso como otras veces, con los pases hacia adelante y los centros, fue siempre una preocupación para el costado derecho del equipo del Loco Berti. Es para destacar la sociedad con Almada, aunque no haya funcionado, se desprende que hay un entendimiento allí para explotar. Sin problemas defensivos, no logró completar el juego pero salió con el partido liquidado.
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Tobías Andrada – 7
Un primer tiempo notable. La cantidad de pases con sentido, buscando a los mejores, el “rompimiento” de líneas permanente, el sentido de ubicación constante, la presión con insistencia para recuperar y tocar rápido y bien, algunas de las características del gran partido del pibe que es seguido por Scaloni. Lo mejor de River estuvo por la derecha, pero la movilidad de Andrada, sorprendiendo en otros sectores, fue lo más destacable del equipo. En la segunda parte, con el correr de los minutos, su rendimiento bajó y fue reemplazado, pero redondeó una satisfactoria presentación.
Fausto Vera – 5
Muchos problemas a la hora de pasarla, pareciera sentirse cómodo para la presión pero incómodo para la distribución. Es un tema. Juega mal y bien de acuerdo a la situación de partido, porque cuando espera está atento pero cuando pasa se pierde un poco. Ni hablemos con el pase de salida, el que recorre varios metros para iniciar, iban todas a uno de azul. Pero hubo un trabajo en la contención bien hecho. Es complejo.
Tomás Galván – 7
Por momentos se encontró con Acuña y Almada, y algo sucedió. Recostado a la izquierda, no desniveló tanto, lo cual bueno, qué se yo, puede pasar, pero tampoco frenó al lateral derecho rival, que se le mandó siempre. En la segunda parte tuvo la suerte de encontrar más espacios, más chances de entrar en juego y se vio lo mejor suyo del campeonato: primero con un gol de rebotero y luego con una estupenda conversión luego de remate bombeado. Una actuación que necesitaba él y River. De lo mejor hoy.
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Thiago Almada – 6
Un primer tiempo que lo tuvo entre ausente e impreciso, aunque siempre tiene una: se la sacaron en la línea. Pero, teniendo la ventaja que le da Ponzio de jugar suelto, no tuvo a mano el desnivel o esa irrupción en velocidad que le conocemos. En la segunda parte, sí, se puso a juntar rivales y poner pases precisos que generaron daño, todo potenciado por su sociedad con Correa. Almada es necesario los noventa minutos, esté como esté.
Ángel Correa – 8
Lo suyo es determinante siempre. El peligro latente, que cobra más sentido cuando aparece en su dimensión en el área, donde o le cometen penal, remata al arco o tira centros insidiosos. Angelito Correa, un toque de atención para la solución argentina de los problemas riverplatenses. Otra vez la figura del partido para quien esto escribe.
Sebastián Driussi – 5
Esta vez no logró entrar tanto en la sintonía de ataque como la fecha pasada. Incluso con espacios, como en el segundo tiempo. La única que tuvo la desperdició malamente. No obstante, se percibe que cuando el equipo funciona arriba tiene algo para aportar.
Ingresaron:
Juan Cruz Meza – 6
Quizás un ingreso algo tardío. Fue importante porque le dio al equipo lo que necesitaba, frescura y aire para acomodarse cuando se le venía el rival.
Lucas Beltrán – 6
Está bien con la pelota, el pivoteo y la descarga. Clave otra vez en un gol de River, como la semana pasada. Se le tiene que dar el reencuentro con la red más temprano que tarde.
Francisco Ortega – 6
Pocos minutos y sin problemas. Cuando tuvo la luz, se mandó bien.
Mauro Arambarri – S/C
Jugó poco como para ser calificado. Entró muy al final, tocó una sola vez la pelota.
Rafael Santos Borré – S/C
Jugó poco como para ser calificado. Entró muy al final, no tocó la pelota. Literalmente.
Leonardo Ponzio (DT) – 7
Bien el interino no interino. Está haciendo lo que hay que hacer: buscar la lógica. Los nombres están, solo hay que acompañar el necesario empuje ofensivo que tiene un equipo con esos apellidos. Entonces, Almada no juega de 3 bis, juega suelto. Entonces, Galván y Andrada se recuestan por sus sectores, pero están asentados en el trabajo de presión del medio, sin olvidarse de la generación de juego. Entonces, Correa y Driussi se tienen que preocupar por triangular y encontrar espacios y ya. Hay que mejorar muchísimas cosas, pero, al menos, el sentido común está. Entre las cosas a revisar, está la fragilidad defensiva, donde un nombre destaca a la hora del equívoco. Veremos si eso se aceita para empezar a coordinar las buenas sensaciones de ataque con una necesaria solidez.





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