El fútbol argentino escribió un nuevo capítulo de violencia. Esta vez ocurrió en el partido entre Gimnasia de Jujuy y Gimnasia y Tiro de Salta, por la 33ª fecha de la Primera Nacional. Sin embargo, la nota no estuvo en lo que el clásico norteño dejó dentro del campo, sino en los graves incidentes que se produjeron sobre el final del primer tiempo y que involucraron a violentos de las dos parcialidades.
El Lobo Jujeño y el Albo protagonizan uno de los duelos más importantes del Noroeste argentino. Cada uno tiene, además, su rival histórico en su provincia: Gimnasia de Jujuy, a Altos Hornos Zapla; Gimnasia y Tiro, a Central Norte. Pero cuando coinciden en una misma categoría, el enfrentamiento también adquiere un peso especial. Por eso, había gran expectativa por el partido, sobre todo porque los dos equipos pelean en la parte alta de la Zona B y, a falta de tres fechas, buscan acomodarse de cara al Reducido.
Pero la preocupación había comenzado antes del encuentro, cuando la Asociación del Fútbol Argentino y los organismos de seguridad norteños autorizaron la venta de 2.500 entradas para los hinchas de Gimnasia y Tiro, que podían acompañar a su equipo en el estadio 23 de Agosto. Los tickets se vendieron desde el sábado en Salta y el domingo por la mañana partió la caravana de micros rumbo a Jujuy.
La policía jujeña desplegó un operativo con 250 efectivos, con controles en las inmediaciones de la cancha y un dispositivo especial para acompañar a los hinchas visitantes durante la llegada y el regreso a Salta, con personal motorizado, infantería y unidades regionales. De todos modos, el despliegue no alcanzó para frenar a los violentos, que otra vez se salieron con la suya.
El micro que trasladaba al plantel salteños fue atacado a piedrazos en el tramo final entre el hotel de concentración y la cancha. Los proyectiles arrojados por simpatizantes locales rompieron varios cristales, pese a que el vehículo era escoltado por dos motos de la Policía.
Pero lo peor ocurrió sobre el final del primer tiempo. Barras de los dos clubes se treparon al alambrado y comenzaron a avanzar sobre el sector que funcionaba como pulmón entre ambas hinchadas. Desde uno y otro lado del cerco intercambiaron golpes, mientras un reducido grupo de efectivos intentaba controlar la situación.
JUJUY RECIBIÓ A LAS ”PEDRADAS” AL PLANTEL DE #GIMNASIAYTRIO 😱🚨#jujuy #gyt #lobo #primeranacionalhttps://t.co/BJSlRHLIvz pic.twitter.com/11x8r55UOd
— Que Pasa Salta (@QuePasaSalta) October 11, 2026
El árbitro Álvaro Carranza decidió interrumpir el partido y advirtió que no lo reanudaría hasta recibir garantías de seguridad. El juego estuvo detenido durante unos diez minutos.
Luego se reforzó la presencia policial en ese sector, incluso dentro del campo de juego, hasta que la situación finalmente pudo ser normalizada y Carranza ordenó la reanudación.
Todo quedó registrado por las cámaras de LPF Play, la plataforma de la AFA que transmite en directo los partidos del ascenso. Aun así, hasta este domingo por la tarde no se habían informado detenciones.
Incidentes entre la hinchada de Gimnasia de Jujuy y de Gimnasia y Tiro.
El que gana el combate se queda con el nombre. pic.twitter.com/PydKq40RZ3
— De Primera (@DePrimeraa) October 11, 2026
El partido estaba 0-0 al momento de los incidentes y terminó 2-2. Gimnasia de Jujuy sacó dos goles de ventaja por medio de Guillermo Cosaro y Francisco Molina, pero Gimnasia y Tiro reaccionó y llegó al empate sobre el final con tantos de Fabricio Rojas y Manuel Guanini. De esta forma, ninguno pudo sacar demasiado provecho en la tabla: el Lobo quedó cuarto en la zona con 55 puntos, mientras que el conjunto salteño llegó a 49.
En el clásico anterior, disputado en mayo en Salta, también se habían registrado incidentes antes del comienzo. Hubo enfrentamientos entre hinchas de Gimnasia de Jujuy y la Policía salteña en una de las cabeceras del Gigante del Norte, por lo que el árbitro Bruno Amiconi demoró el inicio del partido. Después se difundieron imágenes de un policía que rompió una bandera de los simpatizantes jujeños y les respondió con escupitajos, episodio que terminó bajo investigación de la Fiscalía de Derechos Humanos de Salta.
Otro partido que dejó el resultado en segundo plano por culpa de los violentos.





//






