SEÚL.– El líder norcoreano, Kim Jong-un, reivindicó las capacidades nucleares y balísticas de su país durante la inauguración de un museo dedicado a los avances de su industria militar, donde se exhibe el nuevo misil balístico intercontinental Hwasong-20, concebido para alcanzar territorio estadounidense.
La visita, realizada junto a su esposa y su hija, coincidió con nuevos lanzamientos de misiles y con los gestos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para explorar un posible encuentro con el dirigente norcoreano durante su próximo viaje a Asia.
Las imágenes difundidas este martes por la agencia estatal KCNA muestran a Kim en el recién inaugurado Museo de la Revolución de la Defensa Nacional, que reúne armamento desarrollado bajo su liderazgo, desde drones y lanzacohetes hasta misiles balísticos de distintas categorías. El recinto fue inaugurado el domingo, durante las celebraciones por el 81º aniversario del gobernante Partido de los Trabajadores.
Entre las principales atracciones figura el Hwasong-20, un misil balístico intercontinental presentado en un desfile militar el año pasado. Una exposición situada frente a su lanzador muestra un diseño de ojivas múltiples y un mapa mundial que representa un alcance que se extiende más allá de Estados Unidos continental hasta Oriente Medio, Australia y Sudamérica.
La exhibición busca transmitir el mensaje de que Pyongyang continúa avanzando en el desarrollo de armas capaces de amenazar objetivos a grandes distancias.
El secretario general del Foro de Defensa y Seguridad de Corea, Shin Jong-woo, consideró que la exposición parece destinada a destacar los logros del programa militar norcoreano y a reforzar la posición negociadora de Kim ante una eventual cumbre con Washington.
En la misma línea, Lim Eul-chul, profesor del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam, señaló que la creación de un museo permanente transforma las exhibiciones armamentísticas en una representación duradera de los logros del régimen. De ese modo, el desarrollo nuclear y balístico queda presentado como parte del legado político de Kim.
El líder norcoreano recorrió las instalaciones acompañado por su esposa, Ri Sol-ju, y su hija, conocida como Ju-ae, cuya presencia pública se ha vuelto cada vez más frecuente. Los servicios de inteligencia surcoreanos consideran que la joven podría ser la sucesora de su padre, aunque el régimen no anunció oficialmente una designación.
Desde su llegada al poder en 2011, Kim impulsó la modernización de las fuerzas armadas pese a las sanciones internacionales impuestas por el programa nuclear y balístico del país. Pyongyang sostiene que su arsenal es indispensable para garantizar su seguridad y rechaza las exigencias de desnuclearización de Estados Unidos.
La difusión de las imágenes coincidió con las declaraciones de Trump, quien el lunes dejó abierta la posibilidad de reunirse con Kim durante su próximo viaje a Asia. El mandatario estadounidense tiene previsto asistir a la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en China a mediados de noviembre.
“Puede que sí. Sería emocionante, ¿verdad?”, respondió Trump al ser consultado sobre la posibilidad de un encuentro. Por el momento, no hay una reunión confirmada.
JUST IN – President Trump says he may meet North Korean leader Kim Jong Un during his Asia trip later this month pic.twitter.com/nyAQv9eTRk
— Insider Paper (@TheInsiderPaper) October 12, 2026
Ambos dirigentes se reunieron tres veces durante el primer mandato del republicano, en un intento de alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear norcoreano. Las negociaciones quedaron estancadas en la cumbre de Hanoi de 2019, por las diferencias sobre el desmantelamiento de las instalaciones nucleares y el levantamiento de las sanciones.
Desde entonces, Kim endureció su posición y descartó renunciar a su arsenal como condición para negociar. Un eventual nuevo diálogo se desarrollaría en un contexto en el que Pyongyang busca consolidar su condición de potencia nuclear y ampliar sus vínculos militares con Rusia y sus relaciones con China.
Nuevos lanzamientos
En paralelo a la inauguración del museo, Corea del Norte anunció que el lunes realizó una prueba de un misil balístico táctico para verificar la mejora técnica de un componente cuyo tipo no fue especificado. Según la KCNA, el ensayo representa un avance para optimizar el rendimiento de los sistemas de armas ofensivas, aunque la agencia no ofreció detalles adicionales.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informó que detectó varios misiles balísticos lanzados desde las inmediaciones de Pyongyang hacia el mar del Este, conocido internacionalmente como mar de Japón. Algunos de los proyectiles recorrieron más de 900 kilómetros, según el comunicado militar surcoreano. Se trata del cuarto lanzamiento norcoreano en un mes, en medio de una sucesión de pruebas armamentísticas en la península.
El Ministerio de Defensa de Japón confirmó la detección de al menos un presunto misil balístico. Por su parte, el comando militar estadounidense para el Pacífico informó que Corea del Norte había lanzado dos proyectiles y sostuvo que no representaban una amenaza inmediata para el territorio o el personal de Estados Unidos ni para sus aliados. Las autoridades de la región reforzaron la vigilancia ante la posibilidad de nuevos ensayos.
Los lanzamientos se producen después de que Pyongyang probara el 3 de octubre un misil balístico de alcance medio que, según la versión norcoreana, utilizaba inteligencia artificial y podía modificar su trayectoria de vuelo a baja altitud. Días más tarde, Corea del Sur anunció una prueba exitosa de un vehículo hipersónico planeador, una tecnología que permite a un artefacto alcanzar velocidades superiores a cinco veces la del sonido.
La escalada militar coincide con los intentos de Trump de reabrir el diálogo con Kim, una perspectiva que genera preocupación en Seúl ante la posibilidad de que Washington negocie con Pyongyang sin dar suficiente participación a su aliado.
Corea del Norte y Corea del Sur permanecen técnicamente en guerra, ya que el conflicto que enfrentó a ambos países entre 1950 y 1953 terminó con un armisticio, pero nunca con un tratado de paz.
Agencias AFP y Reuters y diario El País





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