“Al mundo River le gusta verse así”. Leonardo Ponzio definió con pocas palabras el valor del 3 a 0 contra Belgrano en Córdoba de este domingo, aunque el hincha entendió perfectamente a qué se refirió el entrenador: el equipo mantuvo la valla invicta por segunda vez en los últimos tres partidos, desarrolló un juego pragmático, agresivo y vistoso, y fue contundente a la hora de definir, una de las mayores falencias que venía sufriendo con el DT interino.
Ganar, gustar y golear es el mandato histórico de la camiseta de River. Y el equipo Ponzio cumplió con esa exigencia como nunca antes lo había hecho en los seis partidos previos del ciclo del León: ante Benfield, Independiente Rivadavia, Atlético Tucumán, Huracán, Estudiantes de Río Cuarto y Sarmiento.
Efectividad frente al arco rival
Antes de visitar a Belgrano, River había fallado el 68% de las situaciones de gol que había generado en la temporada 2026, con un promedio de 2,8 ocasiones claras por encuentro de las cuales había errado 1,9. Y tenía un registro de apenas cinco remates a la meta rival cada 16 intentos: el 31,2%. En cambio, en Córdoba pateó 14 veces y el 50% (7) fueron al rectángulo defendido por Thiago Cardozo: 3 terminaron en los goles de Tomás Galván, Ángel Correa y Thiago Almada, 4 fueron atajados por el arquero del Pirata y los restantes 7 fueron desviados.
Los jugadores de River celebran mientras el arquero de Belgrano, Cardozo, observa (Foto: FOTOBAIRES).
Más allá de esta elocuente estadística, el equipo del León mostró un juego ofensivo fluido y voraz. De hecho, Correa había marcado otro golazo para ampliar el resultado a 4-0 pero el VAR advirtió una mano accidental de Francisco Ortega y el árbitro Pablo Dóvalo lo anuló. Angelito también había tenido otras chances muy claras tapadas por Cardozo y Almada había terminado un jugadón en el primer tiempo con un derechazo rasante apenas afuera.
De esta manera, River aprovechó el 58% de posesión de la pelota para desnivelar en ataque y ser contundente en la definición, a pesar de la extensión de la sequía goleadora de los centrodelanteros: entre Sebastián Driussi, el killer de River en 2026 (con nueve tantos), el colombiano Rafael Borré y Lucas Beltrán apenas convirtieron tres goles desde el regreso a la competencia oficial post Copa del Mundo: el #9 la metió en el 1-1 de la vuelta de octavos de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe y en el debut de Ponzio como DT, contra Banfield; y el #19 marcó el descuento en la derrota (3-1) frente a Aldosivi por Copa Argentina.
Ponzio, en plena acción en el Kempes (Foto: Ariel Carreras).
Este déficit de los 9 de River quedó maquillado, en cierto modo, por la capacidad goleadora de Correa, quien ante Belgrano sumó su cuarto grito en 14 partidos con la Banda y es la herramienta principal del equipo en ataque.
Créditos: ESPN.
Volantes versátiles con llegada al gol
El aporte de los mediocampistas es otro punto que ayuda a disimular el flojo presente de un referente de la casa como el Gordo y de los millonarios refuerzos Beltrán y Borré. Porque Tomás Galván marcó un doblete contra Independiente Rivadavia, volvió a convertir en la derrota frente a Huracán y el domingo repitió su costumbre ante Belgrano, rival al que le convirtió por duplicado en la Fase Inicial del Apertura y otro tanto en la final del campeonato.
Créditos: ESPN.
A esta racha positiva del volante interno izquierdo, que se formó como enganche en la cantera de Núñez y regresó al club tras su paso a préstamo por Vélez, se le agrega el incipiente momento del campeón del mundo de Fuerte Apache. Porque el Guayo Almada clavó un golazo con su sello de calidad en el Kempes y elevó su registro personal a tres goles con la Banda.
Créditos: ESPN.
El que viene un rezagado en este aspecto es Tobías Andrada, ya que solamente festejó una vez con la camiseta que ama desde la cuna por herencia familiar: metió el primero del 2-1 ante Atlético en Tucumán. Aunque el ex Vélez no suele llegar tanto al área rival como Galván porque generalmente cubre las espaldas de Gonzalo Montiel en la banda derecha. Y tiene lógica, porque Cachete es un delantero más desde su puesto de lateral: en el Clausura lleva tres goles (uno de penal) y tres asistencias.
El arco de Beltrán en cero
“Sigo insistiendo: no tenemos que perder la pelota, crear situaciones, generarlas, hacerlas y mantener el arco en cero…”, enfatizó Ponzio luego del 3-0 ante Belgrano. Por eso, el hecho de que Santiago Beltrán no haya recibido goles frente a Belgrano es otro gran impulso de confianza y seguridad para River antes del clásico frente a Racing y de la posterior visita a la Bombonera. Sobre todo, porque el arquero de 22 años de la Selección Argentina volvió a lucirse con atajadas espectaculares.
Créditos: ESPN.
Por lo tanto, la conclusión es bastante sencilla: River jugó el mejor partido con el DT interino Ponzio porque cerró su propio arco y concretó un elevado porcentaje de las situaciones que creó frente a la valla de Belgrano.





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