
En la reunión de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados que se celebró el pasado martes, el diputado nacional por Misiones, Oscar Herrera Ahuad, instaló un debate que el sector productivo viene reclamando desde hace tiempo: la necesidad de reducir la alícuota del IVA que grava a la harina de mandioca. El planteo encontró receptividad tanto en el presidente de la comisión como en el titular de Economías Regionales, que se comprometieron a articular acciones conjuntas.
La fécula de mandioca tributa actualmente el 21% de IVA, mientras que otros almidones e insumos equivalentes —como la harina de trigo— pagan apenas el 10,5%. Esa brecha genera una asimetría competitiva que castiga a una cadena productiva concentrada casi en su totalidad en territorio misionero, donde la provincia explica cerca del 80% de la producción nacional.
Al respecto se refirió Marcelo Dziewa, tesorero de la Cámara Empresarial de la Mandioca Misionera, en diálogo con Canal Doce. “Es un proyecto que lo venimos tratando desde al año pasado. Ojalá llegue a salir rápidamente”, señaló. A lo que sumó: “Las harinas de trigo hace varios años tienen el 10,5%. Y la fécula de mandioca también podrían tener eso. Eso daría un 10% para el productor, las góndolas, o donde se quiera insertar para tener un mejor precio. Estamos a la espera de que esto suceda para beneficio de la producción de mandioca”.
En el mismo sentido, advirtió que “la producción de mandioca tiene una baja muy importante. En años anteriores se han producido más de 22 millones de kilos de fécula. Y este año no sé si llegamos a agosto con la producción”.
Además, recordó que “se trata de un alimento que consume la mayoría de las personas. Tiene muchos nutrientes importantes para la salud”.
Reclamo por el IVA a la mandioca, Romero Spinelli: “Competir así es condenar a producir perdiendo”
El vicegobernador misionero, Lucas Romero Spinelli, destacó la importancia de la mandioca en la vida económica y social de la provincia. “En Misiones la mandioca no es un cultivo más. Es producción local, es industria, es trabajo y es alimento en miles de mesas”, afirmó a través de su cuenta de X.
El funcionario subrayó que de la mandioca se obtiene la fécula utilizada por panaderías, fábricas y economías regionales, y que detrás de esta actividad “hay más de 10 mil familias que viven de esta cadena productiva”.
En ese marco, advirtió sobre las dificultades que enfrenta el sector. “Mientras nuestros productores pagan 21% de IVA, productos similares tributan 10,5%. Y al mismo tiempo entra fécula importada —principalmente de Paraguay— a menor costo”, señaló. Según explicó, esto genera una “competencia desigual” en la que “el que produce acá corre siempre desde atrás”.
Romero Spinelli remarcó que esta situación “no es casualidad” sino consecuencia de “un esquema impositivo nacional que no entiende —o no quiere entender— la realidad del interior productivo”. En ese sentido, sostuvo que el planteo en el Congreso, impulsado por el diputado nacional misionerista Oscar Herrera Ahuad, “es claro: no se piden privilegios, se pide equilibrio”.
El vicegobernador advirtió que “cuando no hay reglas justas, no gana el mercado… pierden los productores. Y cuando cae una economía regional, no cae un número: caen familias, trabajo y arraigo”.
Crisis en el sector de la mandioca: el “oro blanco” misionero entra en zona roja
La producción de mandioca en Misiones atraviesa uno de sus ciclos más complejos, tras ser categorizada en zona roja por el semáforo de economías regionales de Coninagro. Esta calificación responde a una combinación crítica de baja rentabilidad, mermas en la producción y un debilitamiento del mercado interno. Para una provincia donde este cultivo es un pilar identitario, la situación enciende alarmas no solo en lo económico, sino también en lo social, ya que afecta el sustento de más de 70.000 familias que dependen directa o indirectamente de su comercialización.
El escenario actual es el resultado de una “tormenta perfecta” gestada en los últimos tres años debido a la política económica nacional. La desmotivación del productor ante los bajos precios históricos llevó al abandono de plantaciones, a lo que se sumó un factor climático determinante: un invierno extremadamente crudo que diezmó la disponibilidad de plantines para la siembra actual. Esta escasez derivó en una paradoja de mercado; si bien los precios han mostrado una tendencia al alza, los colonos se encuentran con que no tienen raíces suficientes para aprovechar este incremento, lo que limita su capacidad de recuperación financiera.


Caída del consumo interno
Uno de los datos más preocupantes es la estrepitosa caída del consumo interno, que se estima superior al 50% en el último año. La pérdida del poder adquisitivo transformó los hábitos de compra, lo que provocó que el consumidor final reduzca sus volúmenes de adquisición y que muchos comercios dejen de ofrecer el producto por falta de rotación. Actualmente, el kilo de mandioca fresca en origen ronda los 400 pesos, una cifra que dista enormemente de los valores en góndola —especialmente en productos procesados o congelados—, donde los costos logísticos y de manufactura ensanchan la brecha.
En el plano estructural, el sector industrial de la fécula enfrenta una desventaja impositiva significativa, tributando un 21% de IVA frente al 10,5% de otras harinas. Referentes del sector han elevado reclamos ante las autoridades nacionales para lograr una reducción tributaria que permita mejorar la competitividad. Al comportarse la fécula como un commodity atado a precios internacionales, la industria local queda vulnerable ante la competencia de países vecinos. Esto limita la capacidad de ajustar los valores internos para proteger al productor primario.





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