La recaudación de los principales impuestos nacionales volvió a registrar una caída en términos reales durante abril, según datos oficiales. El Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias evidenciaron descensos interanuales en un escenario marcado por menor consumo y menor nivel de actividad económica.
El IVA, vinculado directamente al consumo, mostró una baja real del 3,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. En tanto, el Impuesto a las Ganancias, que grava los ingresos de personas y empresas, registró una caída del 2,5% interanual.
En conjunto, ambos tributos presentaron una disminución del 2,9% en términos reales. De esta manera, se acumulan cuatro meses consecutivos de retroceso en la recaudación de estos impuestos, que forman parte central de los ingresos fiscales.
El desempeño de estos recursos se explica por la evolución del consumo y de la actividad económica general. La menor circulación de dinero y la reducción en operaciones impactan de forma directa sobre la base imponible de ambos tributos.
A pesar de la caída, los datos de abril muestran una desaceleración en el ritmo del descenso respecto a los meses previos. Durante el primer trimestre del año, las bajas habían sido más pronunciadas, lo que marca una variación en la dinámica reciente.
La evolución de la recaudación de IVA y Ganancias es un indicador clave para el seguimiento de las cuentas públicas, ya que ambos impuestos representan una parte significativa de los ingresos del Estado nacional y de los recursos que se distribuyen a las provincias mediante el sistema de coparticipación.





//


